UNAS BACTERIAS MARAVILLOSAS

DestacadoUNAS BACTERIAS MARAVILLOSAS

Hola a tod@s: Hoy vamos a cocnocer unos “bichitos” extraordinarios, las bacterias probióticas. Much@s os preguntareis qué son estas bacterias, pues creemos que al oir la palabra “bacteria” estamos tratando con unos bacilos que producen enfermedades, algunas terribles como la tuberculosis, el cólera, la lepra y la peste entre otras.

Pero no, esta vez las bacterias de las que vamos a hablar son amigas nuestras, es más, sin ellas no podríamos vivir, y su escasez en nuestro organismo puede acarrearnos un sin fin de enfermedades, algunas insospechadas y otras que se están relacionando en las últimas investigaciones con su ausencia.

Probiótico significa “a favor de la vida” y es que estas bacterias que pueblasn o deben estar en nuestros intestinos son las responsables en gran medida de nuestro buen estado de salud. Sin embargo las maltratamos y llegamos a matarlas cuando tomamos antibióticos. Antibiótico significa “contra la vida”. ¿Os dais cuenta de la diferencia?

Claro que a veces los antibióticos son necesarios para detener una infección grave, pero no deben tomarse a la ligera, siempre por consejo del médico y terminando todo el tratamiento, no dejándolo cuando empezamos a sentirnos bien, pues si hacemos ésto estamos dando lugar a que las bacterias “malas” causantes de la enfermedad, desarrollen resistencia a la medicación y con el tiempo esos antibióticos ya no servirán, y tendremos que usar otros muchoo más fuertes y nocivos para la salud.

Después de un tratamiento con antibióticos, habremos matado a una gran número de nuestras bacterias probióticas del intestino, por eso cuando se toman estos medicamentos se producen diarreas o estreñimientos, amen de otras consecuencias desagradables a nuestro organismo que ahora no vamos a referir aquí.

Es obligatorio por lo tanto “resembrar” nuestros intestinos con bacterias probióticas nuevas, y para ello solo hay que acercarse a una farmacia, parafarmacia o herbolario y pedir un frasco de bacterias probióticas que debemos ingerir diariamente hasta acabarlo, así de sencillo. Los yogures y los alimentos fermentados como el chucrut también tiene bacterias “amigas” pero una o dos cepas (clases) mientras que un buen probiótico debe tener al menos 8 ó 9 cepas.

Pensemos que hacer ésto no es una tontería, es muy importante para nuestra salud física y psicológica, pues ya se sabe que el conjunto de baterias probióticas de nuestros intestinos son la mayor parte de nuestro sistema inmunitario y que incluso contribuyen a una mejor estabilidad emocional y psicológica.

Ya lo sabéis, también os aconsejo que aunque no hayais tomado antibióticos, de vez en cuando os deis un “chute” de estas bacterias amigas de nuestra salud, pues incluso la harina refinada y el azucar puede liquidarlas.

Hasta pronto.

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OBESIDAD, UNA CUESTIÓN DE EMOCIONES INCONTROLADAS

OBESIDAD, UNA CUESTIÓN DE EMOCIONES INCONTROLADAS

Cada día, hay más personas obesas en el mundo. Sobre todo en los países industrializados o el llamado “Primer Mundo”. Pero donde está siendo ya una auténtica epidemia de proporciones alarmantes, es en Estados Unidos, precisamente la nación que tienen el mayor PIB (producto interior bruto) Unos 18,5 billones de dólares USA (18,5 millones de millones) El PIB es la suma del valor de todos los productos, propiedades, transacciones comerciales, servicios y valores que forman parte de la economía viva de un país.

Se podría pensar que estar “gordo” u obeso debería ser saludable y una imagen de poder y riqueza, ya que demostraría que esa persona está bien alimentada porque tiene los recursos necesarios para ello. Es lo que se pensaba hace unos 100 años, aunque entonces no se llegaba a los estados de gran obesidad mórbida como se ven ahora por las calles estadounidenses. Nuestros abuelos y bisabuelas estaban ligeramente “gruesos” gorditos, y se les suponía seres felices y saludables. Por otro lado, la delgadez se asociaba con la poca salud, la pobreza o las preocupaciones. La enorme incidencia por entonces de la tuberculosis en la población general, se cebaba con mayor encono en las familias de bajo nivel económico, que se alimentaban mal y vivían en entornos insalubres de viviendas con poca luz, alta humedad y poca defensa contra el frío; y a todo este escenario solía añadirse largas jornadas de agotador trabajo necesario para subsistir.

Pero en estos tiempos parece que todo ha cambiado. Ahora, las mayores obesidades mórbidas y casi monstruosas, de personas jóvenes que apenas pueden moverse y que pueden llegar a pesar más de 300 kg., se producen entre las clases de nivel económico medio-bajo y bajo. Por el contrario, las clases más favorecidas por la fortuna, presentan poca incidencia de obesidad mórbida. Últimos estudios científicos llevados a cabo por prestigiosas universidades, certifican que los años de vida son más cortos (la gente muere más joven) entre la población de menos recursos económicos que entre los ricos.

Y no es que haya hambre en los Estados Unidos, sino que precisamente los alimentos que mayor incidencia tienen en la obesidad, son los más baratos y al alcance de la población con menos recursos. La harina refinada de trigo, el azúcar, el arroz descascarillado, los refrescos, los helados, la leche, las patatas fritas, las grasas animales y vegetales refinadas y saturadas, e incluso las hidrogenadas, y todo lo que se puede cocinar con ellos.

Sin embargo los alimentos más saludables y que evitan la obesidad como las verduras, la carne de calidad, el pescado, las grasas vegetales de primera presión en frío insaturadas, las frutas y las legumbres, son muy caras.

Por otra parte, las industrias alimentarias con su enorme poder económico, bombardean constantemente las mentes de los consumidores con su publicidad de los productos elaborados y procesados industrialmente para aumentar sus ventas. En general, estos productos de alimentación de fuerte consumo llevan en su composición azúcar y harinas refinadas de trigo.

Por todas partes proliferan restaurantes de comida “rápida” también llamada “basura” compuesta por hamburguesas de carne picada con alto porcentaje de grasa animal, pan de harina refinada y patatas fritas en grasas enormemente insanas. También abundan las Pizzerías, cuya base es principalmente, como no, las harinas refinadas de trigo, y de postre todos recomiendan en sus cartas, helados o tartas, llenos de azúcar, leche y más grasas saturadas, y añadido, como remate, todo ello acompañado de refrescos (colas, naranja, limón, etc) llenos de azúcar. Toda una bomba de calorías y de alimentos con AIG (alto índice glucémico) que saturan el organismo de glucosa, el cual no sabe qué hacer con tal aumento y lo transforma en grasa que almacena en nuestros tejidos adiposos.

Se ha descubierto, que el azúcar es adictivo, incluso más que la cocaína, y ya en las más avanzadas universidades, aun con la oposición de las grandes empresas alimentarias, la han calificado como una sustancia adictiva, tanto como las drogas más conocidas.

Por otro lado, las personas que se abandonan a comer compulsivamente grandes cantidades de patatas fritas, bollería industrial, pastas y dulces, lo hacen porque tienen la necesidad de “llenar” sus carencias emocionales y problemas sentimentales. La ansiedad que les originan sus emociones negativas, la calman con la comida de alimentos fuertemente energéticos ricos en azúcares, es decir hidratos de carbono con AIG. Estos productos, cuando llegan al estómago e intestino, se convierten rápidamente en glucosa (un tipo de azúcar necesario para alimentar nuestras células de energía) tan rápidamente que proporcionan un estado de bienestar parecido al de las drogas neurodepresoras, generando que el cerebro libere endorfinas, la hormona de la felicidad.

Pero estos alimentos tan baratos y con tantas calorías tienen dos efectos negativos que minan nuestra salud, por un lado hacen trabajar de manera brutal a nuestro páncreas, la glándula que produce insulina, hormona necesaria para que la glucosa entre en las células, y por otro lado, mata nuestra microbiota, las bacterias simbióticas “buenas” que tenemos en el intestino y que son imprescindibles para la salud.

Y no acaban aquí los perjuicios de consumir la comida rápida en abundancia. Se ha comprobado mediante estudios científicos, que alimentarse a menudo con este tipo de comida y tener obesidad, puede acarrear enfermedades, como problemas cardiocirculatorios, diabetes y cáncer.

Piénsatelo mucho antes de basar tu alimentación en hamburguesas, patatas fritas, helados, tartas, pastas, dulces, pizzas y refrescos. No solo está en juego tu figura, sino también tu salud y tu vida.

¿CÓMO ES O DEBERÍA SER DIOS SI EXISTIESE? Parte 3ª y última

¿CÓMO ES O DEBERÍA SER DIOS SI EXISTIESE? Parte 3ª y última

En los dos artículos anteriores sobre este delicado tema (recordemos que por opinar sobre Dios han sido asesinadas brutalmente de una u otra manera, cientos de miles de personas a lo largo de la historia) hemos visto cómo fue surgiendo la idea de un solo Dios a partir de los mitos existentes en los albores de la civilización.

La creencia dominante en nuestra parte del mundo es el Cristianismo. Y hoy días es la religión más extendida entre la gente de todo el mundo, aunque se encuentre fragmentada en cientos de sectas que se autoproclaman verdaderas y se autoexcluyen mutuamente.

Sobre la figura de Dios, se han escrito ríos de tinta, montañas de libros y mares de sangre derramada en ejecuciones y guerras en su nombre. Incluso existe una disciplina especializada en el estudio de Dios, la Teología (del griego Teos que significa dios, y deriva del nombre del dios-padre del Olimpo, Zeus)

Los teólogos de diferentes iglesias y tendencias no han dudado en pontificar sobre los atributos de Dios, y sobre sus escritos y afirmaciones, se han hecho cruentas guerras de religión, y torturas y ejecuciones durante cientos de años, a pobres personas que opinaban de otra manera.

En lo esencial, los teólogos cristianos coincidían y coinciden en que Dios es amor, que el Cristianismo tiene como fundamento el mandato de Jesús “Ama a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a ti mismo”, incluso “amar a los enemigos y poner la otra mejilla cuando te abofetean”. Aun más, condena el simple insulto.

Sin embargo, el Cristianismo ha derramado más sangre que todas las demás religiones juntas en toda su historia. ¿Por qué? ¿Cómo una religión  fundamentada esencialmente en el amor al prójimo pudo llegar a tal aberración y retorcimiento de su doctrina primaria?

La tremenda incongruencia entre el mensaje de Jesús y la realidad de la historia del Cristianismo se ha producido por tres causas principales:

1ª) La fundamentación del Cristianismo en la Biblia judía, es decir, en el llamado Antiguo Testamento, donde la figura de Dios-Padre es revelada como un juez severo capaz de ordenar incluso el genocidio y asesinato de aquellos que se oponen a sus designios.

2ª) La doctrina del Infierno eterno, que es totalmente ajena al judaísmo y a las enseñanzas de Jesús. El Infierno (infernum en latín es lugar inferior o subterráneo) deriva del Hades griego mitológico y de la influencia de esta cultura en las nacientes iglesias cristianas de los primeros siglos.

3ª) Las necesidades políticas y militares de las naciones y la ambición de sus gobernantes que no podían tolerar que una religión totalmente pacifista y altruista dominara al pueblo y al ejército.

Por una parte, el haberse acogido al Antiguo testamento como palabra inspirada por Dios mismo, indicaba que el hacer la guerra a los opositores a la fe y matarlos, era algo lícito.

Por otra parte la posibilidad de condenación del alma al tormento eterno, reducía la importancia de la vida terrenal a casi nada. ¿Qué importaban unos años en esta vida cuando podía aguardarte toda una eternidad de sufrimiento atroz sin esperanzas? Con este razonamiento era lícito matar a todos aquellos que pudieran pervertir al cristiano y alejarlo de la futura gloria tras la vida, aunque ésta fuera miserable y oprimida por los poderosos.

Y como final, las esencias amorosas y altruistas del Cristianismo primitivo e incipiente, fueron debidamente reducidas a un mensaje secundario apenas sin importancia, asequible solo a los santos. El cristiano normal debía ser una persona dispuesta a participar en la defensa del estado a costa de morir o matar, ya que al ser la nación “cristiana”, luchar por defenderla o por conquistar a los “infieles” o “herejes” era obrar la voluntad de Dios.

Naturalmente, las jerarquías eclesiásticas se arrogaron el título de interpretes de la voluntad divina. En Roma, el Papa se convirtió en el faro doctrinal de la Iglesia Católica, dominante en Occidente, mientras en el este de Europa y Asia Menor se destacó la figura del Patriarca de Bizancio, que luego tras ser conquistada por los turcos musulmanes, se repartió entre los patriarcas de las diversas naciones (Grecia, Rusia, Rumanía, etc)

Todas estas autoridades eclesiásticas eran los guardianes de la ortodoxia, y sus decretos movilizaban, apoyaban y desencadenaban guerras y matanzas en el nombre de Dios.

La aberración suprema llegó cuando los mismos cristianos se enfrentaron unos contra otros aunque fueran creyentes de la misma iglesia. Católicos contra católicos, protestantes contra protestantes. ¿Cómo era lícito matarse entre ellos contraviniendo las enseñanzas fundamentales de Jesús?

Simplemente primero se toleró y justificó la guerra y la muerte de los no cristianos, luego pasar al enfrentamiento entre los propios creyentes ya fue mucho más fácil.

Por el advenimiento de las naciones. Cuando se rompió el imperio romano, surgieron reinos locales que configuraron más o menos las naciones que conocemos hoy. Estos reyes tenían ambiciones de conquista. Pero…¿por qué los obispos y el mismo Papa no condenaron estas guerras entre cristianos?

Porque el concepto de Dios había sido adulterado y el clero, enriquecido y corrompido por el poder y el dinero, apoyaba a los reyes y gobiernos. Aun más cuando surgió el nacionalismo. Por ejemplo, en la primera y segunda guerra mundiales, lucharon naciones nominalmente cristianas entre sí. Hitler era católico bautizado aunque no practicante, y ordenó la invasión de Polonia, nación de abrumadora mayoría católica. Muchos soldados alemanes eran también católicos. Incluso los obispos católicos alemanes llegaron a bendecir las tropas y en ellas figuraban capellanes castrenses que atendían las necesidades espirituales de los soldados. Nadie se opuso a la guerra por temor a ser declarados traidores. Ni el Papa, se atrevió a condenar la invasión y excomulgar a Hitler por su ataque a un pueblo católico.

La excomunión de Hitler hubiera supuesto un mazazo a las ambiciones de este personaje, que no hubiera podido castigar a la mitad del pueblo alemán que era católico. Pero el Papa no lo hizo aduciendo que sería perjudicial para los católicos alemanes.

La doctrina de la Iglesia era que primero estaba el deber patriótico. Era normal ver al clero mezclado con los ejércitos de cada parte, administrando los sacramentos a los moribundos, pero ninguno se oponía a la matanza en nombre de la Patria.

Los poderes del mundo habían logrado que el Cristianismo abdicara de sus principales postulados, y lo habían convertido en un cascarón vacío por dentro aunque por fuera mostraba una liturgia y unas catedrales esplendorosas.

¿Es Dios así? ¿Un jerarca dispuesto a eliminar a todo aquel que se oponga a sus designios? ¿ Un verdugo que se complace en atormentar eternamente a los pecadores? ¿O es el padre amoroso y paciente de la parábola de “El Hijo Pródigo”?

¿Es Dios masculino? ¿O hay en Él algo de femenino? ¿Acaso no es ni masculino ni femenino, pero la cultura patriarcal nos lo ha mostrado como un hombre, relegando a la mujer como un ser de segunda categoría?

Estamos asistiendo al nacimiento de un nuevo siglo que traerá muchos cambios, pero sobre todo, una elevación de la conciencia humana. Los seres humanos siempre hemos concebido a Dios en relación a nuestro nivel de conciencia.

Esperemos que Dios esté siempre por encima de nuestros conceptos. Jesús ya lo dijo en pocas palabras “Dios es Amor” y si es Amor, con mayúsculas, ya tenemos la seguridad de que todo lo que se ha dicho y escrito sobre Él, se queda corto en cuanto a lo que nos ama, pero nos respeta y nos deja a nuestro propio albedrío. En nuestras manos está ejercitar esa libertad para el amor o para el odio.

¿COMO ES O DEBERÍA SER DIOS, SI EXISTE? (Parte 2ª)

¿COMO ES O DEBERÍA SER DIOS, SI EXISTE? (Parte 2ª)

En el artículo anterior, ya vimos de dónde procedía el Dios de la Biblia, YHWH, el Ser revelado a los hebreos por Moisés en el monte Sinaí.

Los expertos que han estudiado detalladamente el Pentateuco o cinco primeros libros que se atribuyen a este mítico personaje, concluyen que es imposible que escribiera los referidos libros, pues contienen multitud de estilos diferentes. Con seguridad son escritos inspirados en leyendas sumerias y pergeñados por diferentes personas en varias épocas.

La existencia de la figura de Moisés es cuestionada por los estudiosos, ya que su historia, incluída la epopeya de su nacimiento y abandono en el Nilo flotando en una cesta, está copiada de la leyenda del creador del primer imperio Acadio, Sargón, del cual se dijo que había sido arrojado al rio Eúfrates en una cesta de cañas por su madre y encontrado por una princesa. ¿Os suena de algo? Solo que la leyenda de Sargón es mucho más antigua que la de Moisés.

Tampoco en la multitud de inscripciones que se encuentran en Egipto, hay una sola mención a la esclavitud de los hebreos y su salida triunfal después de las plagas. Nada.

Figuras relevantes del judaismo mundial como Sigmund Freud, teorizó que en realidad los hebreos eran egipcios exiliados cuando la revolución religiosa monoteista de Akhenatón en la 18 dinastía, unos 1800 años antes de Cristo, fracasó.

Estos egipcios (según Freud) habrían emigrado a Canaan huyendo de la persecución religiosa de los adeptos a la antigua religión politeista, y llevaron consigo el fuerte sentimiento monoteista.

El caso es que como hemos visto en el anterior artículo, el Dios de la Biblia, o Antiguo Testamento, aparece como un Dios vengativo e iracundo, inflexible en sus castigos que incluían las matanzas de todos aquellos que se oponían a la conquista de Canaán por los hebreos.

No cabe duda de que todo el llamado Antiguo Testamento y la promesa “divina” de entregarles una tierra fértil, es una leyenda construida para justificar el glorioso origen y designios del llamado Pueblo de Israel.

Lo más interesante es que los nombres que abundan entre los hebreos, incluido el de Israel, derivan del nombre de un dios cananeo llamado “EL”, patriarca de dioses y padre de Baal ( que significa el Señor) que era el dios más importante adorado en la región hasta el triunfo del monoteismo israelita.

Recordemos los nombres de Gabriel, Rafael, Daniel, etc, todos ellos termina con el nombre del dios cananeo “EL”, y es porque realmente hubo una fusión entre las creencias primigenias hebreas con las influencias cananeas.

Pero surgió la figura de Jesús de Nazaret, al que se le atribuyó ser Hijo de YHWH y al mismo tiempo, Dios consubstancial (de la misma naturaleza)  al Padre, junto con el Espíritu Santo, formando una Trinidad de un solo Dios en tres Personas. Algo complicado de entender pero que aceptan casi todas las iglesias cristianas del mundo.

¿Cómo llegó a ser Jesús el Dios por excelencia del Cristianismo, relegando a su Padre a ser una figura imaginada como un anciano venerable que ha delegado todo el poder en su Hijo? (recordemos la leyenda del dios “El” y su hijo Baal)

La fe en Jesús de Nazaret, llamado también Jesucristo, surje a partir de los escritos denominados “Evangelios”, que significan “Buena Noticia”, los cuales se escribieron al menos el primero de ellos, unos 100 años después de la muerte de Jesús.

Los Evangelios, no fueron escritos por testigos directos de su vida, es decir, por sus apóstoles, salvo tal vez el de San Mateo que es el único que se escribió originalmente en arameo (un dialecto del hebreo) Los otros tres se escribieron en griego y por terceras personas que solo tenían referencias de lo acontecido, por eso hay contradicciones de fechas y lugares entre ellos.

Adicionalmente, se sabe que existían, en los primero siglos del cristianismo, multitud de “Evangelios” que recogian los hechos y palabras de Jesús. Pero todos ellos fueron declarados “apócrifos”, es decir, falsos o sin valor doctrinal.

En los cuatro Evangelios, elegidos por el concilio de Nicea, presidido por el emperador Constantino, el cual no era cristiano sino adepto de Mitra (luego veremos cómo influyo ésto en el cristianismo naciente) la figura de Jesús se adapta a los versículos del Antiguo Testamento, interpretando éstos como una promesa de Mesías al sojuzgado pueblo judío.

Recordemos que los hebreos sufrieron durante su historia multitud de invasiones: Asirios, Babilonios, Griegos y Romanos. Éstos fueron los últimos ocupantes del país, y durante esa época de la ocupación romana nació y murió Jesús.

El pueblo judío esperaba un Mesías, que significa Ungido, es decir líder o rey liberador (los reyes hebreos tenían que ser ungidos por el Sumo Sacerdote o profeta destacado) los cuales eran confirmados con una unción de aceite de oliva bendecido en la cabeza.

Los judíos esperaban a un guerrero, un hombre decidido y valeroso, gran estratega que uniera al pueblo y derrotara a los romanos expulsándolos del país para siempre.

Pero el líder que surgió entre ellos fue un místico. Jesús predicaba mansedumbre, paz y amor, y se desvinculaba de la política. Lo más importante es que describía a Dios, a YHWH no como un patriarca colérico, sino como un padre amoroso y paciente dispuesto a perdonar. Fue una auténtica revolución que le granjeó muchos enemigos entre los creyentes ortodoxos del judaísmo.

Aunque el pueblo llano (según los Evangelios) lo seguía y admiraba por sus continuos y fantásticos milagros, la élite gobernante judía lo odiaba y, defraudada por el mensaje de paz y amor incluso hacia los enemigos, le condenó a a muerte por la blasfemia de insinuar que era el Hijo de YHWH, aunque nunca lo afirmó rotúndamente en público.

Siempre según los Evangelios oficiales de la Iglesia naciente, Jesús fue crucificado, aunque el castigo que se aplicaba a los blasfemos era normalmente otro, se les inmovilizaba y se les introducía una soga ardiendo por la boca hasta la muerte.

El suplicio de crucifixión era romano y se aplicaba a los esclavos fugitivos, ladrones y asesinos. Siguiendo a los Evangelios, al tercer día Jesús resucitó y salió de su tumba milagrosamente para después “ascender” a los Cielos y sentarse a la derecha del Padre  para la eternidad, desde donde vendrá algún día a juzgar a vivos y muertos, es decir, a toda la Humanidad desde el primer hombre y mujer hasta el último.

Según la Igllesia, los réprobos irán al fuego eterno (un castigo cruel y desproporcionado) y los rectos iran a la Gloria eterna junto a Dios.

Sobre esta historia se ha construido una religión llamada Cristianismo por la traducción al griego de la palabra judía Mesías, ésto es, Cristo. Es interesante que el nombre de referencia de una religión que surgió en Judea, derive de una palabra griega, pero es que el griego era entonces la lengua internacional culta del mundo romano y heleno desde Persia hasta Britania y todo el norte de África, incluido el Oriente Medio.

Sin embargo, el llamado Cristianismo es sospechoso de haber sido infiltrado por ideas ya pre-existentes siglos atrás. por ejemplo, Jesús nace en una cueva o pesebre de una madre Virgen y ocurren prodigios en su nacimiento, tiene doce discípulos, lucha contra el mal, es ejecutado y resucita al tercer día en Primavera.

Ya existían mitologías paganas que describían al hijo de algún dios, que era asesinado y resucitaba a los tres dias o en Primavera coincidiendo con el renacimiento de la Naturaleza. Por ejemplo los dioses Atis, Sabacio, Adonis, Dionisos y Mitra. Pero el más interesante es Mitra por su similitud al Cristianismo, y recordemos que era la fe de Constantino, todopoderoso emperador romano bajo cuyo mandato se legalizó el Cristianismo y se concluyó la divinidad de Jesús, igual a YHWH, algo que muchos cristianos de la época rechazaban y hoy no creen los judíos.

Mitra, un dios iraniano de aproximadamente 600 años antes de Cristo, guarda curiosas similitudes con el nacimiento, vida y muerte de Jesús e incluso con las ceremonias de su Iglesia.

Mitra era según su mitología, hijo del dios del bien Aura Mazda, en oposición al dios del mal Arhiman (¿Os recuerda a YHWH y Lucifer?) Mitra nació en una cueva o roca, rodeado de un buey y una mula un 25 de Diciembre (!!!!!!) fue adorado por pastores y magos, predicó junto a doce discípulos y murió asesinado, resucitando a los tres días. ¿Increíble? Visitad en Internet o comprad libros sobre Mitra, aunque no hay muchos, porque todo lo que podía dañar al cristianismo fue destruido.

Los templos de Mitra eran subterráneos (se dice que en lo profundo del Vaticano hay un templo de Mitra) en memoria de la gruta donde nació el dios. En la entrada había una pila con agua bendita y la ceremonia principal era comer un pan bendecido como si fuera el cuerpo del dios. ¿Os recuerda algo? Mitra era el dios del sol, y su día de fiesta era el Domingo, mientras que el día de fiesta de los primeros cristianos era el sábado. Pero más tarde, el emperador ordenó cambiar la fiesta cristiana al domingo, llamado “día del sol”. En latín se llamó “Día del Señor” ( Señor es Dominus,  y de esta palabra latina se deriva Domingo) pero en inglés sigue llamándose “Día del sol” o Sunday.

También la fiesta del nacimiento de Cristo ( no se sabe exactamente cuando nació) se instauró el 25 de Diciembre, que era el mismo día del nacimiento del dios Mitra. Todo ello contribuyó a que los devotos de Mitra pudieran cambiar su fe por la de Jesucristo, ya que la semejanza entre ambos personajes era cada vez mayor. Incluso el mitraismo habla de un Juicio Final, donde toda la Humanidad será juzgada por el dios, y los réprobos enviados a un Infierno, pero no un Infierno eterno, sino por un tiempo de penitencia proporcional a los pecados de cada uno, tras el cual todos entrarían en la gloria de Aura Mazda.

Tal era la semejanza entre ambas religiones, que un autor cristiano del siglo VI dijo que el diablo, sabiendo que iba a nacer Jesucristo, construyó siglos antes una religión parecida para desprestigiar la  verdadera que vendría siglos después. Como vemos, una excusa pueril.

La verdad que pudo ocurrir probablemente es que Constantino, devoto de Mitra, al igual que la mayoría de las legiones del ejército, influyó determinantemente para que la nueva religión cristiana que empezaba a nacer en su imperio, tuviera una parte importante de mitraismo, de manera que pudiera ser aceptada fácilmente por sus súbditos. En pocas palabras, transformó a Mitra en Jesús y a Jesús en Mitra, empleando y mezclando ambas mitologías.

Los obispos cristianos del siglo IV pactaron estas modificaciones, ya que desde ese momento contaban con la protección del estado y el reconocimiento como magistrados del imperio, con buenos sueldos y criados, palacios y prerrogativas casi de príncipes, aparte de que se reconocía a Jesús como Dios nada menos, algo que hasta entonces era discutido y no aceptado sobre todo por los cristianos de procedencia judía.

Muchos obispos, entre ellos Arrio, se negaron a aceptar estas imposiciones, formando lo que se llamó Arrianismo, que fue proclamada herejia por no reconocer la consubstancialidad entre el Padre y el Hijo, y Dios a los dos por igual.

El Arrianismo perduró hasta después de la desaparición del Imperio Romano de Occidente, pero finalmente fue desapareciendo. A partir del concilio  e Nicea, pocos cambios hubo en el Cristianismo, salvo el Cisma de Oriente con la separación de la Iglesia Ortodoxa que no reconoce al Papa como autoridad máxima y Vicario de Cristo, y el Cisma de Occidente con la aparición del protestantismo debido a la reforma de Lutero.

En resumen, las principales religiones del mundo podríamos definirlas así. El Cristianismo, el Islam, El Hinduismo, el Budismo y el Judaismo. Otras con menos fieles son el Sintoismo japones y el Animismo de los pueblos indígenas primitivos.

De todas ellas, tres pertenecen a un tronco común y derivan unas de otras. El Judaísmo dio origen al Cristianismo y de estas dos nació el Islamismo. Las tres coinciden en que hay un solo Dios (aunque el Cristianismo dice que son tres personas en un solo Dios) mientras que Judaísmo e Islamismo mantienen que Dios es UNO e indivisible sin hijos ni esposas, y por supuesto masculino. El Cristianismo también defiende la masculinidad sin dudas de Dios, aunque el Catolicismo y la Iglesia Ortodoxa hayan incorporado la figura de la Virgen, la madre terrenal de Jesús, elevada a la categoría casi de diosa, pues se le honra en los altares bajo miles de advocaciones, y realmente al pueblo llano le cuesta diferenciar el tipo de culto que se le ofrece como distinto al que se rinde a Dios.

El Hinduismo es la religión predominante en la India. Aunque tiende a presentar un dios supremo Brahmán, permite la existencia de muchos dioses menores, aunque los tres principales o Trimurti (Trinidad) son Brahmá, Visnú y Shiva. Todos ellos tienen esposas, diosas como Khali o Parvati. El Hinduismo es permisivo y tolera el culto a diversos dioses y diosecillos ya que  asume que todo el mundo no tiene la suficiente formación intelectual y espiritual como para entender la existencia de un ser superior supremo.

Del Hinduismo nació el Budismo. fundado por Gautama en el siglo VI antes de Cristo. En realidad el budismo no tiene dios alguno, ya que aunque intuye la existencia de un posible ente supremo, no lo cree necesario, pues su esencia es la búsqueda de la iluminación personal y el abandono de maya, o ilusión de este mundo para encontrar la divinidad que anida en el alma humana.

El Sintoismo es la religion ancestral del Japón, y cree en dioses y diosas, por ejemplo la diosa principal es Amaterasu o la diosa del sol. Venera los espíritus de la naturaleza.

Los chinos tienen multiud de diosecillos a los que llaman “el Cielo” que se adapta a cada manifestación de la vida, la fortuna, el amor, la buena suerte, etc.

El animismo es el culto a los espíritus de la naturaleza, un árbol una piedra, un animal o un río pueden tener espíritu e influir en la suerte de los humanos.

El mensaje principal de las religiones más importantes es que debemos seguir los designios de Dios que ha plasmado en libros sagrados (la Torá, la Biblia, el Corán, los Vedas, etc) y los consejos de sus representantes, los sacerdotes, mulhás, imanes, pastores, reverendos… o de lo contrario seremos castigados al morir, ya que el ser humano consta de al menos dos entidades, el cuerpo y el espíritu que se libera al morir. Este espíritu puede sufrir o gozar en la otra vida o reencarnarse, según su karma (balance de acciones buenas y malas) en una vida más o menos buena en el futuro.

En definitiva, la humanidad en su mayor parte tiene en general, fe en un dios o dioses que al final de nuestra vida nos darán premio o castigo, como si fuéramos niños juzgados por sus padres. Y en realidad éste es el modelo que se ha tomado para definir a Dios, un Padre severo capaz de castigar con tormentos eternos a sus hijos díscolos.

Cuando era estudiante de bachiller, en clase de religión (católica) le pregunté al sacerdote que nos la impartía, que si dos seres que se amaban, uno iba al infierno y el otro al cielo, el que iba al la Gloria sufriría viendo que su esposo o esposa, hijo o hija amados serían atormentados con fuego para siempre jamás.

El sacerdote me miró sorprendido y me respondió: “No sufrirán por la suerte de sus seres queridos porque comprenderán que se merecen el castigo” Pero yo no estaba de acuerdo. En primer lugar me era difícil entender que un Dios que predicaba el amor a los enemigos fuera capaz de tener unas cámaras de tormento eternas. Y por otro lado no podía comprender cómo si viera a mis hijas condenadas a esas cámaras horrendas, entendiera que se merecían el castigo y sería muy feliz en el Cielo, pensando que mis hijas se quemaban atrozmente para siempre, a no ser que me borraran la memoria o me drogaran.

Por lo tanto, mi conclusión fue que realmente no podía existir esa condena eterna, que era una invención de los religiosos y autoridades para tener sujeto al pueblo a sus leyes muchas veces injustas. pero entonces… ¿cómo debería ser Dios si es que realmente existe?

Lo veremos en el próximo artículo

 

 

LA “CAZA DE BRUJAS”, UNA MATANZA DE MUJERES QUE OLVIDA LA HISTORIA.

LA “CAZA DE BRUJAS”, UNA MATANZA DE MUJERES QUE OLVIDA LA HISTORIA.

En el año 1478, terminando ya la Edad Media y comenzando el Renacimiento, el papa Sixto IV instituyó la llamada “Santa Inquisición”, primero en España y pronto, extendiéndose a toda Europa. Con ella, se pretendía luchar contra las herejías, doctrinas religiosas que se situaban fuera de la ortodoxia de la Iglesia Católica Romana, además de vigilar a los supuestos conversos judíos y musulmanes, nuevos cristianos, que habían sido forzados a hacerse cristianos so pena de exilio o muerte.

Pero en 1486, dos monjes dominicos llamados Kramer y Sprenger, publicaron un nefasto libro titulado “Maellus Maleficarum” que significa “Martillo de Brujas”. Gracias a la reciente invención de la imprenta por Gutemberg, esta obra se extendió pronto por todo el continente, siendo la obra de referencia sobre la que se asentó un triste periodo de la historia llamado “Caza de Brujas”, que abarcó unos 300 años. Miles de mujeres fueron acusadas de brujería y pacto con el diablo, torturadas cruelmente y muchas quemadas en la hoguera.

Eran tiempos de ignorancia y superstición. La Iglesia Católica amenazaba con las penas del Infierno donde reinaba Satanás con todos sus demonios. El miedo al diablo era algo firmemente asentado en las mentes de los clérigos y laicos, que temían toda clase de maldiciones y sortilegios que podrían causarles enfermedades y ruina, e incluso la muerte.

Para remacharlo aun más, el papa Inocencio III ,  que reinaba por aquella época, proclamó en la bula ” Summis Desiderantis Affectibus” que las brujas existían realmente y no eran un cuento para asustar a los niños.

Pasó totalmente por alto, e ignoró, que ya en el año 906, el “Cannon Episcopi”, es decir, el canon de los obispos, había declarado que la creencia en brujas y en pactos con el diablo era mera superstición perniciosa y una herejía. Es decir, que la Iglesia se contradecía a ella misma, pero eso no se tuvo en cuenta.

El nefasto libro de los frailes, argumentaba que las mujeres “por su naturaleza más débil e inferior intelecto que el hombre” eran mucho más propensas a las tentaciones, como le pasó a Eva. Los frailes dominicos, autores de esta obra, añadían que los vicios de las mujeres más importantes eran la infidelidad, la ambición y la lujuria.

Por entonces hubo una era de malas cosechas y enfermedades, plagas en los animales y en las personas, debido a la mala higiene y pobre alimentación. La mortalidad infantil era muy elevada.

Las gentes estaban molestas con la Iglesia, pues a pesar de que acudían a los oficios religiosos y pagaban los diezmos, parecía que Dios no se acordaba de ellos. Por otra parte, el gremio de los “galenos” (médicos y barberos) empezaban a estar hartos de la competencia de un grupo de mujeres que se dedicaban a curar con hierbas y ungüentos, a asistir a los partos, a elaborar potingues para la belleza y filtros de amor, muy demandados.

Estas mujeres solían ser de edad avanzada, viudas o solteras, muchas sin hijos. Generalmente vivían algo apartadas de los núcleos de población, cerca de bosques o montañas donde buscaban sus hierbas y plantas para elaborar sus potingues.

Eran pues, víctimas fáciles de acusar pues no tenían medios para defenderse con influencias y abogados de prestigio. En el periodo entre 1450 y 1750, se calcula que más de 100.000 mujeres murieron acusadas de brujería y pactos con el diablo. Los autores más moderados hablan de unas 60.000 mientras que otros llegan a los dos millones, creo que exageradamente. Podemos aceptar que entre las que murieron en las mazmorras, bajo tortura, suicidándose por el pánico de ser quemadas, o ejecutadas en la hoguera, podrían llegar a las 200.000.

Aunque algunos hombres también fueron acusados de brujería, las mujeres constituían un 80% de los arrestos, mientras que fueron entre un 85% y un 90% de las personas ejecutadas. Naturalmente, todos los tribunales civiles y eclesiásticos, estaban constituidos por varones.

La mayoría de las veces, los tribunales se remitían como soporte legal a un versículo de la Biblia (Éxodo 22.17) que dice “A los hechiceros no los dejarás vivir”

Tal era la misoginia que reinaba entonces que cuando Martín Lutero tradujo la Biblia al alemán (antes solo se podía leer en latín) cambió el género de este versículo y escribió “A las hechiceras no las dejarás vivir”. Ese cambio dio alas a la masacre principalmente de mujeres.

La mayor persecución se produjo entre 1550 y 1650. Las iglesias, tanto Católica como Protestantes, asumieron totalmente que Satanás pretendía eliminar la cristiandad mediante pactos con las brujas, y las acusaban de matar niños y devorarlos, de causar plagas en los campos y animales, de provocar infertilidad a las mujeres e impotencia a los hombres, de atraer las tormentas, en fin, de todo mal que pudiera acaecer.

Martín Lutero, en una prédica el día 6 de Mayo de 1526, afirmó cinco veces en el discurso, que “Es una ley muy justa que las brujas sean ejecutadas”

Por el lado del catolicismo se afirmaba que ” No creer en brujas ya era en sí mismo una herejía digna de morir en la hoguera”

Donde más ejecuciones se produjeron fue en Francia y Alemania. En Francia, un juez llamado Jean Bodin escribió un libro titulado “De Demonomanie des Sorciers” donde detallaba los delitos que cometían las brujas a saber: Maldecir a Dios, adorar al diablo, matar a sus propios hijos, incesto, asesinar infantes y adultos para comérselos, desenterrar muertos para hacer bebedizos con sus partes, envenenar, hechizar, matar ganado, arruinar cosechas y copular con el propio diablo. Como vemos, toda una locura que las gentes aceptaban totalmente, incluidas las clases dirigentes

Estas mujeres se transmitían los conocimientos de plantas y potingues de madres a hijas. La propaganda las presentaba como viejas desdentadas, narigudas y siniestras vestidas de negro, con gran sombrero picudo, montando escobas en vuelo y rodeadas en sus antros de búhos, gatos negros, cuervos, arañas y serpientes. Una imagen que ha llegado hasta hoy a través de libros y películas.

La detención y torturas empezaban con una simple denuncia anónima de vecinos rencorosos o deudores. La tortura era legal y gracias a ella, las victimas confesaban todo lo que sus interrogadores querían, para dejar de sentir dolor. Así, contaban y relataban los aquelarres que los mismos jueces iban induciendo, ratificando todo aquello que les proponían, como matar niños, adorar al diablo, etc.

Las acusaciones de antropofagia, adorar al diablo y producir pestes, son las típicas que se usaban para calumniar a los colectivos que se pretenden eliminar. Ya las usaron los romanos contra los cristianos, y se han usado contra los judíos.

Para los poderes establecidos, culpar a las brujas de todos los males, era doblemente provechoso. Por una parte se les achacaban los fracasos del gobierno e incluso las derrotas en las guerras, por otra parte se reprimía a las mujeres para que no reivindicaran sus derechos. Cualquier mujer que no se mostrase sumisa ante los hombres y muy religiosa, podía ser acusada de bruja y acabar en la hoguera.

En las celdas eran violadas por los carceleros brutalmente y si denunciaban, se achacaban las heridas al diablo, nadie creía en ellas. La última bruja asesinada lo fue tan tradíamente como en 1836 (sigloXIX) en Polonia, país fuertemente católico. Una mujer del campo fue atada y echada a un pozo acusada de bruja. Como no se hundía, los ejecutores la empujaron al fondo.

En Italia y España las persecuciones de brujas fueron leves porque las autoridades comprendieron que aquellos delitos eran meras fantasías, y estaban más preocupados por los verdaderos herejes; pero en Zurragamurdi, en el Pirineo navarro hubo en 1608 un juicio y ejecución de brujas por las denuncias contra una tal María de Ximilguegui acusada de hechicera. Torturada, confesó que realizaba aquelarres con varios convecinos. Fueron quemadas unas 25 personas hasta que se impuso la cordura.

Cuando terminó la persecución, el carácter de las mujeres europeas se retrajo en todos los terrenos, tomando los varones total posesión de sus destinos, reprimiéndolas moral, física y sexualmente, hasta bien entrado el siglo XX.

Sirva este artículo como homenaje humilde a todas esas mujeres que fueron asesinadas cruelmente, acusadas en falso de ser aliadas del diablo.

 

 

 

¿CÓMO ES O DEBERÍA SER DIOS SI EXISTE? (Parte 1ª)

¿CÓMO ES O DEBERÍA SER DIOS SI EXISTE? (Parte 1ª)

En pasados artículos, he comentado la extraña y maravillosa aparición de la molécula del ADN en nuestro querido planeta Tierra. Ha sido gracias a esta complicada estructura molecular, que (y está de acuerdo la Ciencia) debido a su particularidad de que puede dividirse en dos, replicándose a sí misma, y produciendo mutaciones, que los científicos llaman aleatorias, pero que podrían estar programadas, la vida ha conseguido evolucionar desde los seres unicelulares hasta el ser humano actual.

Los “creacionistas” afirman, siguiendo las enseñanzas de la Biblia, que un Ser Superior al que llaman Dios, por su propia voluntad, creó de la nada el universo, la Tierra, y sobre ella, las plantas, los animales y finalmente la especie humana, en una primera pareja.

La Ciencia duda de esta historia, aduciendo que el registro paleontológico y arqueológico muestra  una constante evolución y cambio en los seres vivos que han poblado este planeta. Evolución perfectamente contrastada mediante los registros fósiles encontrados por todas partes y que nos muestran una “historia” del desarrollo vital hasta nuestros días. No obstante existen lagunas, como el paso de unas especies a otras. Los registros muestran cómo desaparecen en un estrato rocoso y de repente aparecen nuevas en otro más tardío.

Por último, los “creacionistas” han ido adaptando su fe a los nuevos descubrimientos científicos, apoderándose de un concepto nuevo traído por la informática: la “programación”.

Hoy sabemos que un programa informático puede desarrollarse a lo largo del tiempo, de forma que vayan apareciendo nuevos eventos en una computadora. Pero naturalmente, necesita de un programador.

Pues bien, los nuevos creacionistas, valiéndose de la propia Ciencia, postulan que de la “nada”, Dios hizo aparecer el Universo, con una programación definida: desarrollarse a lo largo de los miles de millones de años para llegar a su culminación con el nacimiento del ser humano autorreflexivo sobre el planeta Tierra.

Por otro lado, la Ciencia no se explica cómo entre miles de millones de probabilidades, se formó el ADN. Lo remiten a la “casualidad” por otra parte totalmente imposible.

Durante siglos, y desde que el ser humano tiene autoconciencia, ha tratado de explicar el fenómeno del nacimiento y la muerte. Las religiones y la Filosofía han querido paliar esa tremenda incógnita mediante explicaciones al respecto.

Las religiones se remiten a unos seres superiores (los dioses) y más cercanamente a un solo Dios, desde que apareció el monoteismo. Pero…¿tienen razón las religiones?

El primer monoteista conocido fue el faraón egipcio Akhenatón, que vivió hace unos 3.400 años. Posteriormente y aunque no se conoce la fecha exacta por tratarse de personajes semi-míticos, una tribu de nómadas llamados “hebreos” comenzaron a destacar a un dios sobre los demás, al que llamaron en un principio “el dios de nuestros padres”

Pero no fue hasta que Moisés (según la Biblia) pactó directamente con este Ser, que dijo llamarse de una forma misteriosa “Yo soy el que soy” que se escribe en letras hebreas YHWH (se escribía solo con mayúsculas) y que se ha traducido por Yahweh, que el pueblo hebreo conoció las intenciones y mandatos de este Dios que les entregó todo un código de normas de conducta. Naturalmente todo este relato  no tiene fundamento histórico contrastado, a pesar de todas las películas de Holliwood que lo presentan como algo verdaderamente ocurrido en el tiempo.

Estudiando este Dios bíblico a la luz de la psicología actual descubrimos varias cosas.

En primer lugar YHWH es considerado un Dios varón, no hay ni por asomo nada en Él femenino. Es más, el pacto mediante el cual reconocerá a su “pueblo” se realiza mediante la ablación del prepucio masculino, es decir, tiene que haber derramamiento de sangre y una marca en la carne. Este método nos retrotrae a los sacrificios de sangre que se hacían a los dioses de los pueblos de los alrededores.

Para “reconocer” a sus seguidores, YHWH tiene que recurrir a una marca indeleble como la que se hacía a los esclavos en muchas naciones de aquella época. Es como si no pudiera reconocer fácilmente a sus fieles sin esa marca o si el pacto no fuera válido sin la efusión de sangre que se produce al cortar el trozo de carne.

Por otro lado, es revelador que YHWH es un Dios hecho a la medida de aquel pueblo nómada y fuertemente patriarcal, donde la mujer se limitaba a ser madre, engendrar hijos preferentemente varones que cuidaran del ganado, y cuidar la casa.

Las mujeres eran reconocidas por YHWH solo por la unión que tenían con sus maridos, padres o hermanos, nunca por sí solas como hembras. Es más, en los diez mandamientos principales entregados (siempre según la Biblia a Moisés) se evidencia que van dirigidos a los varones, y en la única referencia a las mujeres que existe, se las compara con la casa o el asno, es decir con propiedades del hombre. Está claro que no podía esperarse otro tipo de Dios de un pueblo fuertemente patriarcal, que hoy traduciríamos por “machista extremo”.

Entre las muchas normas “dictadas” por YHWH que conforman la llamada “Ley Mosáica” figuran reglas estrictas del tratamiento que ha de darse a las mujeres cuando tienen la menstruación, yel  postparto. Se las trata de “impuras” y “contaminantes”, cuando ahora sabemos que son procesos totalmente naturales. Las prohibiciones llegaban al extremo de condenar a muerte a los que vulneraran alguna de estas normas, por ejemplo el mantener relaciones sexuales durante la menstruación.

Adecuadamente, YHWH no tiene esposa ni hijos, es un Dios único y solitario, aunque acompañado, eso sí, por una innumerable corte de seres angélicos,  también considerados masculinos (Miguel, Gabriel, etc)  En las mentes de los hebreos, y hoy de los judíos, que siguen creyendo en YHWH, no hay duda alguna de que se trata de un varón, es decir que pertenece al género masculino.

A pesar de toda esta carga de incongruencias, todavía existen millones de personas que creen en este Dios y en que creó el Universo y a la especie humana, por lo tanto, ya está todo explicado, así como la preponderancia y superioridad del hombre sobre la mujer.

Existen pruebas de que las tribus hebreas, que en un principio eran nómadas, fueron entrando poco a poco en territorio de Canaán, una franja de tierra pegada al Mediterráneo oriental y el río Jordán, más o menos lo que hoy es Israel, Palestina, Líbano y Gaza.

En aquellos tiempos, estas tierras estaban habitadas por pueblos de diversas procedencia, entre ellos, fenicios, filisteos, jebuseos, sirios, etc. Entre estos pueblos existían diversas creencias en dioses múltiples, aunque el principal y padre de todos ellos era uno llamado precisamente el PADRE, y cuyo nombre era “EL” Es casualidad que este nombre coincide con el artículo “el” castellano o el pronombre “él”, lo que da pie a confusiones al nombrar a este dios.

“EL”, se consideraba un patriarca ya retirado, que había dejado a sus hijos, especialmente a BAAL, el gobierno del mundo. Por si no lo sabiais Baal significa “el Señor” y era el más venerado de Canaán.

Es posible (muchos historiadores lo afirman) que los hebreos tomaran el modelo del dios “EL” para su propio Dios, y que luego conforme iban aumentando en número y teniendo ambiciones de constituirse en nación y en ocupantes y conquistadores de aquellas tierras, construyeran toda la mitología bíblica para tener un pasado glorioso y un mandato divino para legitimar su conquista de Canaán.

YHWH a lo largo de la Biblia, y hasta el advenimiento de Jesús, se muestra como un Dios colérico, vengativo, estricto y exigente, acorde con los déspotas y gobernantes que ocupaban por entonces los gobiernos de esa parte de la humanidad. Más bien parece un rey absoluto que exije adoración y pleitesía sin resquicios entre sus fieles, que no duda en infringir crueles castigos y justifica el genocidio y la masacre de mujeres y niños, e incluso a veces del ganado, cuando autoriza o manda conquistar ciudades “No dejéis a uno con vida” “Pasadlos a todos, (incluidos los niños y mujers) por la espada”

Tengamos en cuenta que aquellas acciones eran muy normales entre los pueblos en guerra de aquella época. YHWH o los que escribieron la Biblia, actúa como uno de ellos.

Este Dios, es en realidad el que sigue colmando las esperanzas de todos los creyentes Judíos, Cristianos y Musulmanes, aunque los cristianos han “desviado” su fe a la figura más humana de Jesucristo, el cual, según los Evangelios, hablaba de un Padre mucho más misericordioso que la Biblia hebrea.

Pero debemos hacer un ejercicio de razonamiento, y a la luz de la conciencia global de la humanidad actual, reflexionemos sobre cómo debería ser un Dios concordante con los avances sociales, al menos de los países occidentales democráticos.

Pero eso lo dejaremos para el próximo artículo. Hasta pronto

 

 

 

EL MISTERIO DEL ADN

EL MISTERIO DEL ADN

Todos los científicos concuerdan en que el Universo, ese infinito espacio casi vacío en el que “flotan” miles de millones de estrellas, planetas y otros cuerpos siderales, nació hace unos 14.000 millones de años, y surgió de la nada (probablemente de otra dimensión) mediante una explosión de partículas llamado Big Bang (en inglés Gran Explosión)

En el instante de su nacimiento, el calor y la presión eran infinitas, pero conforme se fue expandiendo, se iba enfriando y permitiendo la formación de los átomos, la base de la materia.

Hubo irregularidades en esa explosión y expansión, les llaman “fluctuacione cuánticas”, y es gracias a esas fluctuaciones, que se empezaron a formar cúmulos de átomos y materia que junto con la gravedad, permitieron la formación de las primeras estrellas.

Las estrellas, nuestro sol es una de ellas, tienen una vida limitada, pues se alimentan de los átomos de hidrógeno que contiene su masa. Son como bombas gigantescas de hidrógeno, pero a pesar de su tamaño, algún día se agotan y dependiendo de su masa, pueden sufrir dos eventos: Si son muy grandes, explotan en un suceso llamado “Super Nova” y lanzando sus restos  en derredor.

Si son relativamente pequeñas, primero se expanden convirtiéndose en “gigantes rojas” como le ocurrirá a nuestro sol, y después se contraen hasta convertirse en enanas o incluso colapsarse en un “agujero negro”

De los restos de la explosión de una Super Nova, nacen los planetas, cometas, asteroides, y demás cuerpos espaciales. Nuestro sol por ejemplo, está formado de los restos de una Super Nova, y los planetas (incluídos la Tierra) también.

Por qué se encendió el sol y los planetas se quedaron “apagados”?. Pues debido a la gravedad. Si la masa de materia que emana de una Super Nova, se fragmenta en pequeños cúmulos , la gravedad es leve y sus átomos no alcanzan la temperatura necesaria para producirse la fusión de los núcleos. Pero si uno de los fragmentos es lo suficientemente grande, la gravedad hace que sus átomos se contraigan y al aumentar la presión, aumenta la temperatura. Cuanto más masa, más gravedad se genera y más presión y más temperatura. Entonces la masa se “enciende” como un sol y su tamaño genera también una poderosa gravedad que atrapa al resto de materia emanado de la Super NOva, formando un “Sistema Solar” como el nuestro.

Todo ello mediante el transcurso de millones de años, naturalmente. Las masas de los planetas como la Tierra, se van enfriando lentamente hasta constituir una corteza sólida, y los cometas y asteroides van añadiendo elementos químicos, como el agua, que en realidad es una combinación de hidrógeno y oxígeno.

Recordemos que el hidrógeno es el elemento químico más sencillo y por lo tanto fue el primer en formarse y es el más abundante en el Universo.

Llegamos entonces a la cuestión que nos importa en este artículo: ¿Cómo llegó a formarse el ADN?

Stephen Hawking, uno de las mentes más reconocidas en el mundo, descubridor de los “agujeros negros”, dice que las leyes físicas del Universo son tan precisas, que si hubiera  habido una infinitesimal variación en una de ellas, al comienzo de la expansión del Big Bang, el cosmos tal y como lo conocemos no existiría, y por lo tanto, tampoco nosotros.

Preguntado sobre si el cree en un “Programador” que iniciara el proceso de la formación del Universo con un propósito específico de que apareciera la especie humana, contestó que es una pregunta irrelevante, puesto que pensamos en ello porque estamos aquí gracias a esas leyes universales, pero que podría no haber sido así, es decir, que abría la puerta a la “causalidad” pero sin cerrarla del todo a la existencia de una programación intencionada.

Pero las matemáticas apoyan sin dudar la idea de que existe una intencionalidad en la formación de nuestro universo, pues las probabilidades de que este Cosmos se formara con esas leyes tan precisas y de que con el paso de los millones y millones de años, apareciera no solo la vida, sino también un ser reflexivo sobre su propia existencia y la del Universo, es imposible. Y sin embargo, estamos aquí, pensando sobre ello.

Algunos científicos han propuesto atrevidamente, que este Universo  lleva el desarrollo de la vida implícito, y que el ADN pudo haber llegado a La Tierra en un cometa o asteroide.

El misterio sigue en pie. Efectivamente nadie sabe cómo ni por qué la vida surgió en nuestro planeta, aunque es posible que en todos los ambientes donde se dan ciertas condiciones, surja el ADN, simplemente porque está preparado para ello.

Las religiones lo simplifican diciendo que todo es obra de “Dios”…pero… que significa ese concepto de “Dios” ¿lo conocemos bien, o solo es un término que por estar tan usado y asumido ya ni nos ponemos a reflexionar sobre Él”

Atent@s al próximo artículo sobre “Dios”.

 

 

 

 

EL MISTERIO DEL CEREBRO HUMANO

EL MISTERIO DEL CEREBRO HUMANO

Cada día, los investigadotres se sorprenden cuando estudian el cerebro humano. Según la teoría de la evolución. los homínidos surgieron del tronco común de los primates hace millones de años. Se llaman hominidos porque ya caminaban erguidos por una modificación de los huesos de las caderas y de los pies.

Sin embargo su capacidad craneal era muy pequeña, es decir, su cerebro seguía teniendo poco volumen en relación con el cuerpo, por lo que todavía no eran realmente seres autoconscientes.

La secuencia de ejemplares de hominidos que han ido apareciendo, mostraba que a lo largo de los siglos, el volumen cerebral ha ido aumentando, de forma que se ha asociado el tamaño del encéfalo con la inteligencia. Y así parece haber ocurrido, ya que progresivamente, nuestros ancestros, que ya iban utilizando herramientas de piedra y hueso, presentaban cada vez una mayor encefalización.

Sin embargo, algo empezó a no cuadrar con esta teoría, cuando el hombre de Neardenthal, que se considera anterior y menos inteligente que el Homo Sapiens (nuestra especie) tenía unos 1900 centímetros cúbicos de capacidad craneal, mietras que el hombre moderno tiene unos 1800 c.c.

Lo cierto es que nuestra especie es la que ha logrado sobrevivir todos estos milenios (parace que surgimos hace unos 200.000 años en África, concretamente en Etiopía) mientrs que las demás especies, incluidos los neanderthales, se han extinguido.

Para complicar má aun las cosas, Albert Einstein, personaje al que se le supone uno de los más inteligentes del siglo XX, y posiblemente el mayor científico hasta ahora reconocido, tenía un cerebro comparativamente pequeño en relación con la media humana, hasta un 10% menos.

Pero no se detiene aquí la sorpresa. En el año 2007, tres médicos franceses, descubrieron al hacer un escaner al cerebro de un funcionario que llevaba ua vida normal, que apenas tenía masa cerebral. Su encéfalo se limitaba a una delaga capa gris y blanca que estaba pegada al hueso del craneo, ya que en su niñez había sufrido de hidrocefalia

La hidrocefalia es una enfermedad por la cual el líquido cefalorquídeo se acumula en el craneo en vez de ser drenado hacia el cuerpo, y va presionando la masa encefálica (el cerebro) pudiendo lleagar incluso a casi hacerlo desaparecer, aplastado contra las paredes del cráneo.

Sin embargo, aquella persona llevaba una vida completamente normal, casado y con hijos, y habiendo superado los exámenes para acceder al puesto de funcionario.

No fueron los primeros médicos en constatar semejante incoherencia fisiológica. Años antes, en la década delos 80 del siglo pasado, el profesor de Psiquiatría de la Universidad de Sheffield John Lorber, decidió hacer una resonancia magnética al craneo de un esudiante de matemáticas con 126 de C.I., es decir lo que se puede llamar “muy inteligente” (100 de C.I. es la media, o inteligencia normal)

El resultado fue asombroso, pues el estudiante “genio” ¡apenas tenía cerebro! Había sufrido también una hidrocefalia en la niñez y contaba con unos milímetros de materia cerebral adherida al cráneo, al igual casi que el funcionario francés, pero resultó ser mucho más inteligente. ¿Cómo era posible entonces con tan escaso cerebro, tener aquella inteligencia? ¿Dónde está en realidad nuestra capacidad de razonar?¿Por qué existñia esa diferencia en el C.I. cuando los restos del cerebro que tenían las dos personas eran casi iguales?

No son estos dos los únicos casos en los que la ciencia ha tenido que replantearse la pregunta, aunque también es cierto que muchas personas con cerebro reducido debido a hidrocefalia, muestran un deterioro cognitivo importante, incluso con porciones mayores de cerebro que los casos descritos. Como se ha podido comprobar, el tamaño del encéfalo no tiene nada que ver con la inteligencia final, dándose la paradoja de que a mayor tamaño en los hidrocefálicos esrudiados, menor C.I.

Por lo tanto, la incognita de por qué algunas personas casi sin encéfalo son muy inteligentes y otras con mayor porcentaje no lo son, sigue siendo un misterio. Incluso se han dado casos en los que el sujeto no tenía cerebelo, que parece que controla el equilibrio y el movimiento, y sin embargo desarrollaban una vida completamente normal.

Una moderna teoría postula que en realidad el cerebro está repartido por todo el cuerpo, y efectivamente, ya se han encontrado neuronas en el corazón, en el estómago y en el intestino, incluso se habla de que las bacterias probióticas de nuestro organismo, forman parte no solo del sistema inmunitario, sino también del cognitivo, por lo que es muy importante mantener en forma nuestro bioma (conjunto de bacterias probióticas)

Otra teroría también revolucionaria, mantiene que en realidad nuestro cerebro es solo un receptor, una especie de antena que capta información de un plano dimensional profundo subyacente al universo físico material que percibimos, llamado “Campo Punto cero”, del cual proceden todas las partículas subatómicas que conforman nuestro mundo. Sostiene que al igual que la “nube” de Internet, nuestro cerebro capta, mediante una frecuencia personal y única, la información de este campo, y que la memoria se almacena también en esta plano o dimensión profunda.

Ello explicaría por qué personas con lesiones graves en el cerebro después de accidentes u operaciones, siguen recordando, aunque se les haya extraído la zona cerebral donde se supone que se asienta la memoria.

En definitiva, el cerebro humano sigue siendo un misterio por descifrar, que cada día desbarata las tradicionales teorías y dogma científicos que asignan zonas específicas a cada función del organismo. Lo importante es mantenerse siempre activo metal y físicamente, aprendiendo cada día. Dejar de aprender es empezar a morir. Nunca es tarde para comenzar.