¿CÓMO ES O DEBERÍA SER DIOS SI EXISTIESE? Parte 3ª y última

¿CÓMO ES O DEBERÍA SER DIOS SI EXISTIESE? Parte 3ª y última

En los dos artículos anteriores sobre este delicado tema (recordemos que por opinar sobre Dios han sido asesinadas brutalmente de una u otra manera, cientos de miles de personas a lo largo de la historia) hemos visto cómo fue surgiendo la idea de un solo Dios a partir de los mitos existentes en los albores de la civilización.

La creencia dominante en nuestra parte del mundo es el Cristianismo. Y hoy días es la religión más extendida entre la gente de todo el mundo, aunque se encuentre fragmentada en cientos de sectas que se autoproclaman verdaderas y se autoexcluyen mutuamente.

Sobre la figura de Dios, se han escrito ríos de tinta, montañas de libros y mares de sangre derramada en ejecuciones y guerras en su nombre. Incluso existe una disciplina especializada en el estudio de Dios, la Teología (del griego Teos que significa dios, y deriva del nombre del dios-padre del Olimpo, Zeus)

Los teólogos de diferentes iglesias y tendencias no han dudado en pontificar sobre los atributos de Dios, y sobre sus escritos y afirmaciones, se han hecho cruentas guerras de religión, y torturas y ejecuciones durante cientos de años, a pobres personas que opinaban de otra manera.

En lo esencial, los teólogos cristianos coincidían y coinciden en que Dios es amor, que el Cristianismo tiene como fundamento el mandato de Jesús “Ama a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a ti mismo”, incluso “amar a los enemigos y poner la otra mejilla cuando te abofetean”. Aun más, condena el simple insulto.

Sin embargo, el Cristianismo ha derramado más sangre que todas las demás religiones juntas en toda su historia. ¿Por qué? ¿Cómo una religión  fundamentada esencialmente en el amor al prójimo pudo llegar a tal aberración y retorcimiento de su doctrina primaria?

La tremenda incongruencia entre el mensaje de Jesús y la realidad de la historia del Cristianismo se ha producido por tres causas principales:

1ª) La fundamentación del Cristianismo en la Biblia judía, es decir, en el llamado Antiguo Testamento, donde la figura de Dios-Padre es revelada como un juez severo capaz de ordenar incluso el genocidio y asesinato de aquellos que se oponen a sus designios.

2ª) La doctrina del Infierno eterno, que es totalmente ajena al judaísmo y a las enseñanzas de Jesús. El Infierno (infernum en latín es lugar inferior o subterráneo) deriva del Hades griego mitológico y de la influencia de esta cultura en las nacientes iglesias cristianas de los primeros siglos.

3ª) Las necesidades políticas y militares de las naciones y la ambición de sus gobernantes que no podían tolerar que una religión totalmente pacifista y altruista dominara al pueblo y al ejército.

Por una parte, el haberse acogido al Antiguo testamento como palabra inspirada por Dios mismo, indicaba que el hacer la guerra a los opositores a la fe y matarlos, era algo lícito.

Por otra parte la posibilidad de condenación del alma al tormento eterno, reducía la importancia de la vida terrenal a casi nada. ¿Qué importaban unos años en esta vida cuando podía aguardarte toda una eternidad de sufrimiento atroz sin esperanzas? Con este razonamiento era lícito matar a todos aquellos que pudieran pervertir al cristiano y alejarlo de la futura gloria tras la vida, aunque ésta fuera miserable y oprimida por los poderosos.

Y como final, las esencias amorosas y altruistas del Cristianismo primitivo e incipiente, fueron debidamente reducidas a un mensaje secundario apenas sin importancia, asequible solo a los santos. El cristiano normal debía ser una persona dispuesta a participar en la defensa del estado a costa de morir o matar, ya que al ser la nación “cristiana”, luchar por defenderla o por conquistar a los “infieles” o “herejes” era obrar la voluntad de Dios.

Naturalmente, las jerarquías eclesiásticas se arrogaron el título de interpretes de la voluntad divina. En Roma, el Papa se convirtió en el faro doctrinal de la Iglesia Católica, dominante en Occidente, mientras en el este de Europa y Asia Menor se destacó la figura del Patriarca de Bizancio, que luego tras ser conquistada por los turcos musulmanes, se repartió entre los patriarcas de las diversas naciones (Grecia, Rusia, Rumanía, etc)

Todas estas autoridades eclesiásticas eran los guardianes de la ortodoxia, y sus decretos movilizaban, apoyaban y desencadenaban guerras y matanzas en el nombre de Dios.

La aberración suprema llegó cuando los mismos cristianos se enfrentaron unos contra otros aunque fueran creyentes de la misma iglesia. Católicos contra católicos, protestantes contra protestantes. ¿Cómo era lícito matarse entre ellos contraviniendo las enseñanzas fundamentales de Jesús?

Simplemente primero se toleró y justificó la guerra y la muerte de los no cristianos, luego pasar al enfrentamiento entre los propios creyentes ya fue mucho más fácil.

Por el advenimiento de las naciones. Cuando se rompió el imperio romano, surgieron reinos locales que configuraron más o menos las naciones que conocemos hoy. Estos reyes tenían ambiciones de conquista. Pero…¿por qué los obispos y el mismo Papa no condenaron estas guerras entre cristianos?

Porque el concepto de Dios había sido adulterado y el clero, enriquecido y corrompido por el poder y el dinero, apoyaba a los reyes y gobiernos. Aun más cuando surgió el nacionalismo. Por ejemplo, en la primera y segunda guerra mundiales, lucharon naciones nominalmente cristianas entre sí. Hitler era católico bautizado aunque no practicante, y ordenó la invasión de Polonia, nación de abrumadora mayoría católica. Muchos soldados alemanes eran también católicos. Incluso los obispos católicos alemanes llegaron a bendecir las tropas y en ellas figuraban capellanes castrenses que atendían las necesidades espirituales de los soldados. Nadie se opuso a la guerra por temor a ser declarados traidores. Ni el Papa, se atrevió a condenar la invasión y excomulgar a Hitler por su ataque a un pueblo católico.

La excomunión de Hitler hubiera supuesto un mazazo a las ambiciones de este personaje, que no hubiera podido castigar a la mitad del pueblo alemán que era católico. Pero el Papa no lo hizo aduciendo que sería perjudicial para los católicos alemanes.

La doctrina de la Iglesia era que primero estaba el deber patriótico. Era normal ver al clero mezclado con los ejércitos de cada parte, administrando los sacramentos a los moribundos, pero ninguno se oponía a la matanza en nombre de la Patria.

Los poderes del mundo habían logrado que el Cristianismo abdicara de sus principales postulados, y lo habían convertido en un cascarón vacío por dentro aunque por fuera mostraba una liturgia y unas catedrales esplendorosas.

¿Es Dios así? ¿Un jerarca dispuesto a eliminar a todo aquel que se oponga a sus designios? ¿ Un verdugo que se complace en atormentar eternamente a los pecadores? ¿O es el padre amoroso y paciente de la parábola de “El Hijo Pródigo”?

¿Es Dios masculino? ¿O hay en Él algo de femenino? ¿Acaso no es ni masculino ni femenino, pero la cultura patriarcal nos lo ha mostrado como un hombre, relegando a la mujer como un ser de segunda categoría?

Estamos asistiendo al nacimiento de un nuevo siglo que traerá muchos cambios, pero sobre todo, una elevación de la conciencia humana. Los seres humanos siempre hemos concebido a Dios en relación a nuestro nivel de conciencia.

Esperemos que Dios esté siempre por encima de nuestros conceptos. Jesús ya lo dijo en pocas palabras “Dios es Amor” y si es Amor, con mayúsculas, ya tenemos la seguridad de que todo lo que se ha dicho y escrito sobre Él, se queda corto en cuanto a lo que nos ama, pero nos respeta y nos deja a nuestro propio albedrío. En nuestras manos está ejercitar esa libertad para el amor o para el odio.

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¿EXISTE “VIDA” MÁS ALLÁ DE LA VIDA? 5º

¿EXISTE “VIDA” MÁS ALLÁ DE LA VIDA? 5º

En anteriores entradas de blog hemos visto lo que ocurría con las personas que tienen una ECM (experiencia cercana a la muerte) y vuelven a recuperar la consciencia. Pero…qué ocurre cuando no se regresa de ese “viaje” ? Es decir, ¿qué ocurre cuando morimos?

Las religiones se han preocupado a lo largo de la historia, de intentar explicar lo que le ocurre al ser humano cuando deja de vivir. De hecho, parece como si estuvieran usando el miedo a lo que habrá despúes para mantener el poder social de los sacerdotes y jerarquías, asociados indisoliublemente al mantenimiento de los privilegios de las élites gobernantes. Si miramos la historia durante miles de años, desde que tenemos constancias escritas, religión y estado han ido de la mano. Napoleón llegó a decir que la religión era la mejor organización policiaca que mantenía al pueblo controlado y tranquilo.

Pero… ¿ocurre tal y como pontifican las religiones actuales más importantes cuando morimos? Veamos: cristianismo, islamismo e hinduismo son las que tienen más creyentes y las que ejercen mayor influencia en el mundo. En Occidente: Europa y América, es el cristianismo en sus distintas variedades (católicos y protestantes) la religión dominante.

¿Qué promete el cristianismo que ocurrirá después de la muerte?: Parece que habrá un juicio particular del alma del difunto e inmediatamente, según la sentencia inapelable de Jesucristo, será destinada al cielo, al purgatorio o al infierno. El cielo se promete como un lugar de beatitud donde se gozará de la presencia inefable de Dios y sus ángeles eternamente. El purgatorio se define como un castigo temporal proporcional a los pecados cometidos en la vida pero que ya han sido perdonados (parece que no del todo). Este castigo, tradicionalmente se ha descrito como un fuego que quema y produce el mismo dolor que si nos abrasáramos en la carne, pero sin consumir, es decir un sufrimiento continuo y sin posibilidad de perder la consciencia o morir y dejar de sentirlo.

Según la Iglesia Católica, mediante oraciones o misas de los sacerdotes (pagadas claro) o indulgencias de obispos y papas, se puede acortar este tiempo de castigo, o incluso evitarlo. Algo muy conveniente para el poder y las arcas religiosas.

Queda el infierno, una cámara de torturas horrenda, donde los condenados sufrirán eternamente (sin final) el fuego que quema sin consumir. Como veis, algo que ni siquiera hoy las leyes de los paises civilizados contemplan para los peores criminales, pero que, según las iglesias cristianas y el islam, Dios mantiene para los díscolos.

¿Y qué nos dicen las experiencias de todas aquellas personas que han vivido una ECM?, pues nada parecido a todo esto que se nos dice por parte de las autoridades religiosas. En primer lugar la persona viaja, sale de su cuerpo como si fuera un traje que se deja en el armario y literalmente siente que vuela hacia un tunel o paso entre montañas o puente sobre muchas aguas. Al final hay una gran luz extraordinaria que emana amor incondicional. En esa luz se puede apreciar un personaje que las recibe y les da la bienvenida mostrándoles con todo detalle la vida que han tenido en este mundo.

He conocido a varias personas las cuales me han relatado que estando en peligro inminente de morir debido a un acidente, han visto toda su vida en menos de un segundo, algo increible pero totalmente cierto. Estas personas han cambiado después de esta experiencia, son más amorosas, respetuosas, tranquilas, y han perdido el miedo a morir.

Como decía, el alma, espíritu o conciencia de la persona fallecida, puede ver perfectamente toda su vida como en una pantalla de cine tridimensional, y no solo eso, sino que puede sentir las emociones de las personas que interaccionaban con ella en cada momento, es decir,  que si causó dolor o felicidad a otras personas, lo va a sentir como propio. Sabrá en todo momento las consecuencias de sus actos sobre la Tierra. Una vez revisada su existencia mundana, tendrá que tomar decisiones, pues no habrá juicio ni castigo impuesto. Será la propia persona la que después de sentir cómo ha sido su existencia en relación con los demás, la que debe tomar la decisión de entrar en la luz para evolucionar espiritualmente, o elegir una nueva vida para corregir los errores que ha cometido en la anterior.

No hay posibilidad de trampas ni mentiras ni subterfugios, todo queda a la luz, y el espíritu, libre de las ataduras de la carne mortal y de los condicionamientos terrenales, sabe lo que tiene que hacer.

No existe purgatorio ni infierno. Todo lo antedicho se ha extractado de los relatos de personas que han vivido esta situación pero de repente y cuando iban a pasar al otro lado definitivamente, volvieron al mundo para asombro de los médicos que ya la habían dado por muerta. No son una, ni dos sino cientos las personas que coinciden en estos detalles narrativos de sus experiencias. Naturalmente que se presenta la posibilidad de la llamada reencarnación, algo no aceptado por las autoridades religiosas cristianas, pero…están en lo cierto. ¿Cómo cambiaría la sociedad si de pronto supieramos que ibamos a tener no una ni dos, sino multitud de oportunidades para enmedar nuestros errores? ¿No es más de sentido común que la condena inapelable al sufrimirnto eterno por solo una existencia llena de condicionantes terrenales?

En el próximo blog explicaré las consecuencias políticas, sociales y religiosas de esta nueva concepción del más allá y de nuestra misión en este mundo, y por qué las autoridades religiosas y políticas no quieren que lo sepas.

¿EXISTE “VIDA” MÁS ALLÁ DE LA VIDA? 4º

¿EXISTE “VIDA” MÁS ALLÁ DE LA VIDA? 4º

Hoy os voy a contar una experiencia que ha vivido y contado una persona que ha experimentado ECM (experiencia cercanas a la muerte)

El doctor M.A.Pertierra, médico español ha escrito un libro titulado “La Última Puerta” de Editorial Oberón, en el cual cuenta sus investigaciones sobre las ECM que han vivido muchos de sus pacientes. Un caso en concreto es muy especial por sus implicaciones en la posibilidad de que los seres humano podamos “salir” de nuestro cuerpo y permanecer conscientes, incluso con unas facultades increibles.

Uno de sus pacientes estaba jugando al tenis con los amigos, de pronto sintió un fuerte dolor de cabeza y cayó al suelo. Sus compañeros lo trasladaron al hospital donde le diagnosticaron un derrame en las aracnoides, que son unas membranas que rodean el cerebro. Mientras estaba en la cama, con monitores cardiacos conectados, sufrió una parada cadiorespiratoria y saltó la alarma.

Los sanitarios acudieron corriendo y procedieron a darle masaje cardiaco y respiración artificial, incluso le aplicaron desfibrilador. Afortunadamente su corazón volvió a latir a los pocos minutos y se recuperó. Cuando el Dr. Pertierra lo visitó en una consulta posterior, el paciente le contó su experiencia, algo extraordinario:

“Sentí un fuerte dolor y oí un ruído. Inmediatamente me vi flotando sobre la cama. Observaba mi cuerpo y cómo los sanitarios trataban de resucitarme. Yo estaba bien, tranquilo, aunque extrañado de estar flotando cerca del techo. De repente me sentí arrastrado por una fuerza y me vi en mi casa. Observé como mi esposa atendía el teléfono cuando mis amigos le dieron la noticia de mi problema. Mi mujer gritó asustada y mi hijo pequeño salió corriendo por el pasillo, tropezó y cayó al suelo golpeándose la cabeza con un juguete. Otra vez la fuerza tiró de mí y me encontré de repente metido en mi cuerpo. Cuando abrí los ojos, los sanitarios sonrieron y se relajaron. Yo entonces pregunté cómo estaba mi hijo. Ellos se extrañaron de mi pregunta y yo les dije que había visto como se golpeaba. No me creyeron, pero cuando vino mi esposa a verme y le hice la misma pregunta me miró asombrada y me preguntó cómo lo sabía. Afortunadamente el niño estaba bien, solo había sido un susto”.

En esta experiencia de ECM concurren varios factores que se repiten en muchas personas que las tienen. 1) Se les para el corazón y “salen” de su cuerpo como si éste fuera un traje. 2) Se sienten “flotar” sobre la cama y se ven a sí mismos y a los doctores, saben lo que les hacen pero no sienten dolor ni miedo. 3) Pueden “viajar” casi de inmediato a lugares donde están sus seres queridos y ver lo que hacen y lo que les ocurre. 4) Vuelven a su cuerpo cuando el corazón funciona de nuevo.

Todo ello significa: A) Que en realidad estamos dentro de un cuerpo, pero no somos el cuerpo, sino que somos una conciencia que usa un “traje” como si fueramos astronautas para estar en este mundo. B) Que podemos salir de este traje y volar adonde queramos o adonde nos lleva una fuerza que sabe lo que necesitamos en ese momento.C) que volvemos al cuerpo cuando late de nuevo el corazón.

Pero… ¿dónde iríamos si el corazón no empezase a latir y muriéramos? Lo explicaré en el próximo artículo.

¿Hay “vida” después de la vida? 3

¿Hay “vida” después de la vida? 3

En el blog anterior mencioné el Instituto de Ciencias Noéticas. ¿Qué tiene que ver este Instituto con la posible existencia de “vida” más allá de la muerte? Bien, os lo explicaré.

En el viaje a la Luna del Apolo 14, el astronauta Edgard Mitchell fue el hombre que más tiempo caminó sobre nuestro satélite. Al regresar y aproximarse a la Tierra, experimentó lo que los psicólogos llamamos una “experiencia cumbre”. Según contó después, sintió como si todo el Universo, nuestro planeta y él mismo, formaran parte de un mismo todo y que algo o alguien, una inteligencia superior, una energía suprema y misteriosa lo rigiera y armonizara, entonces comprendió el por qué la existencia del Universo y de la vida, de forma instantánea como si se hubiera encendido una luz en su cabeza. Fue una tremenda experiencia mística que cambió totalmente su vida.

Cuando llegó a la Tierra se puso a trabajar en la fundación de un centro científico donde se estudiaran todos los fenónemos que pudieran estar relacionados con la conciencia humana. De esa idea salió en 1973 el IONS, siglas en inglés del Insituto de Ciencias Noéticas.

La palabra Noética proviene del griego y significa sabiduría o conocimiento interior e intuitivo. En el IONS se estudian con método científico las capacidades “ampliadas” de la mente humana y la conciencia tales como las premoniciones, la telequinesia, la curación, la telepatía, la visión remota, y la vida más allá de la muerte.

Es la primera institución seria que se dedica pot completo a explorar las capacidades de la mente y la conciencia humana, consiguiendo resultados espectaculares y asombrosos sobre lo que nuestra mente puede hacer. Por ejemplo, se ha comprobado que grupos de sanadores espirituales, llamados comunmente “curandderos”, rogando por un grupo de enfermos que permanecían ignorantes del hecho (para evitar el efecto placebo), conseguían que éstos mejoraran significativamente, mientras que otro grupo de personas con la misma enfermedad y estadio de gravedad, y recibiendo el mismo tratamiento, no mejoraban incluso algunos morían.

También han conseguido mediante personas con dotes especiales, contactar con gente ya fallecida, logrando recabar datos que nadie conocía, excepto los familiares más cercanos que han corroborado los informes.

Naturalmente, estos experimentos y sus resultados han de ser cuidadosamente realizados bajo un estricto control científico para que tengan credibilidad, ya que la comunidad científica mundial se muestra escèptica sobre estas materias debido al paradigma materialista que impera, pero que ya da muestras de resquebrajarse.

¿Qué implicaciones tendría que se supiera fehacientemente que hay vida después de la muerte? ¿Cómo afectaría a la sociedad que se averiguase que el “Más Allá” no es como las distintas religiones dicen? ¿Realmente les interesa a los poderes del mundo que lo sepamos?

En el próximo blog hablaré sobre la EEC (Experiencias Extra – Corporeas)

¿HAY “VIDA” DESPUÉS DE LA VIDA? 2º

¿HAY “VIDA” DESPUÉS DE LA VIDA? 2º

Hola  amig@s: Os vuelvo a pedir vuestra atención para retomar la lectura de los artículos sobre este tema tan apasionante por el que tod@s tarde o temprano vamos a pasar.

Algunas personas habrán oído o leído algo sobre la doctora Eliabeth Kubler Ross, una psiquiatra que se dedicó durante muchos años a tratar enfermos desahuciados, terminales, en un hospital. Durante su labor como doctora pudo recoger abundante información sobre lo que le contaban sus pacientes en los momentos anteriores a la muerte, incluso algunos que habían tenido una ECM (experiencia cercana a la muerte)

De todo ello escribió el revelador libro “La muerte, un amanecer” donde volcó todas sus experiencias. En ellas dice que la muerte es cuando nuestra consciencia abandona el cuerpo físico, igual que una mariposa sale del capullo; es el paso a un nuevo estado donde podemos continuar existiendo y creciendo en sabiduría y experiencias. Comenta que todos sus enfermos que habían tenido ECM, morían sin miedo alguno.

Muchos de ellos, incluso niños referían que sus familiares queridos, fallecidos antes, venían a recibirlos y acompañarlos, incluso aunque los niños ignoraran que habían muerto a causa de un accidente pocas horas antes.

El también psiquiatra Raymond Moody, autor de varios libros, entre ellos “Vida después de la vida”, refiere así mismo que ha compartido experiencias de moribundos y personas que han tenido una ECM y que en todas ellas se han producido hechos similares como ver luces maravillosas, sentir una paz indescriptible, atravesar un tunel o una estancia hasta esa luz, ser recibido por familiares cercanos previamente fallecidos, por seres de luz que le guiaban, ser objeto de un amor incondicional como nunca habían sentido, y no desear volver a este mundo aunque le dijeran que aún no había llegado su hora.

Recientemente, el neurocirujano estadounidense Dr. Alexander ha publicado un libro titulado “La prueba del cielo” donde narra sus propias experiencias con una ECM que tuvo cuando cayó enfermo de meningitis bacteriana y estuvo a punto de morir.

Como médico, sabía que durante el tiempo que estuvo en coma, su cerebro no podía funcionar (el electroencefalograma daba plano) porque estaba totalmente infectado por la bacteria E.Coli, que generalmente habita en el intestino grueso pero que por alguna razón, se infiltró en sus meninges produciendo una gravísima enfermedad de la que se salvan pocos. La familia ya estaba preparando el entierro cuando repentinamente empezó a dar muestras de recuperación y volvió a estar comnsciente.

Alexander era ateo (como el mismo confiesa) y no creía en la existencia más allá de la muerte. Pero mientras estuvo inconsciente “viajó” a un lugar según él maravilloso lleno de paz y amor, donde una chica muy bella le recibió para guiarle por aquel mundo, en el cual ya residían muchas otras personas que le recibieron sonrientes y amorosas.

En un momento determinado la chica le dijo que aun no había llegado su hora y que tenía que volver al mundo material. Al despedirse Alexander le preguntó quién era, y ella le respondió que era su hermana mayor. Sintió una fuerza que le llevaba de nuevo a su cuerpo y volvió a la vida en el hospital. Lo primero que hizo al abrir los ojos fue preguntar a sus padres (que aun vivían) si tuvieron otra hija antes que a él.

Los padres extrañados se miraron y le dijeron que sí, que antes de Alexander, tuvieron una niña que murió muy pronto, pero que se lo habían ocultado para no entristecerle. Llenos de curiosidad le preguntaron cómo lo había sabido. Cuando Alexander les contó que había estado con ella, se quedaron anonadados. Desde entonces, el Dr. Alexander confía totalmente en que cuando muera aquí, empezará a vivir “allá” y manifiesta que ya no le teme a la muerte.

El próximo artículo tratará sobre el Instituto de Ciencias Noeticas, donde un grupo escogido de científicos están investigando todo sobre la conciencia humana y sus facultades, entre ellas, la pervivencia después de la muerte física.

Hasta pronto.

¿HAY “VIDA” MÁS ALLÁ DE LA VIDA? 1º

¿HAY “VIDA” MÁS ALLÁ DE LA VIDA? 1º

Vivimos en un mundo en donde parece que vamos a durar eternamente. Alejamos los cementerios y los velatorios, que ya no se realizan en casa como antiguamente, sino en los nuevos palacios llamados tanatorios (por cierto algunos de ellos realmente lujosos) en donde casi “da gusto morirse”. Aunque hablemos de temas tan serios no hay que perder el humor.

Nuestra vida es cada vez más rápida, estresada, tenemos más información y entretenimientos, no nos da tiempo a reflexionar qué estamos haciendo aquí o qué pasa con la vida, cuál es el motivo de nuestra existencia si es que hay alguno.

Nacemos, crecemos, vivimos con nuestros padres y herman@s, nos reproducimos, perdemos los progenitores y tenemos nietos, envejecemos y cuando menos nos damos cuenta ya estamos al final y desaparecemos como si nunca hubieramos estado vivos. Solo nuestra descendencia y si hemos realizado alguna obra que perdure en el tiempo, será una huella de nuestro paso por este planeta.

Pero…¿qué pasa con nosotros cuando dejamos la vida? ¿Seguimos teniendo algún tipo de existencia? Las religiones y la filosofía han pretendido durante miles de años explicar este misterio. Los animales no se plantean ninguna clase de dudas. Simplemente viven sin saber que tarde o temprano van a morir.

Pero el ser humano tiene un gran don, pero que al mismo tiempo puede ser una pesadilla, sabe que va a morir, que va a desaparecer… ¿para siempre?

Ya los neandhertales, hombres que vivieron hace más de 100.000 años, enterraban a sus muertos con objetos cotidianos como si fueran a usarlos en otra vida. ¿Por qué tuvieron esa certeza? porque soñaban con sus familiares fallecidos, hablaban con ellos, y todos sabemos cuan reales pueden ser los sueños.

Aquellos seres humanos primitivos de la edad de piedra pensaron que si veían a sus fallecidos en sueños era porque estaban vivos en algún sitio. Ese fue el germen de las religiones; primero del chamanismo, de los espíritus protectores y maléficos, y luego de los dioses cuando la nueva especie de Homo Sapiens (nosotros) fueron convirtiéndose en sedentarios construyendo ciudades y estados.

Las religiones nos explican que en realidad estamos “de paso” por aquí y tenemos que   ser juzgados por nuestras obras en esta vida, y recibir el premio o el castigo.

En general, muchas de ellas se fundamentan en “meternos” miedo para que nos portemos bien en esta vida y sigamos sus ordenanzas, siempre en armonía con el mantenimiento de las clases dominantes privilegiadas a costa de los desfavorecidos.

Pero ¿existe en realidad esa pretendida otra vida después de la muerte? Ya se han realizado estudios científicos para corroborarlo y las conclusiones son extraordinarias. Además están los testimonios de personas que han estado “muertas” y han regresado. Lo contaré en el próximo artículo. Hasta pronto.