¿POR QUÉ NOS GUSTA HACERNOS LA VÍCTIMAS?

¿POR QUÉ NOS GUSTA HACERNOS LA VÍCTIMAS?

Muchas personas prefieren en la vida “hacerse las víctimas” a la menor ocasión de parecerlo porque este papel tiene sus ventajas. Te vuelves el centro de atención y todo el mundo se compadece de ti, incluso tú mismo. Además podemos culpar a las circunstancias  de la vida o a otras personas de nuestros problemas, defendiendo así nuestra autoestima.

Sin embargo, no nos damos cuenta de que hacernos la víctima es totalmente perjudicial para nuestra vida, pues todo lo negativo que nos ocurre volverá a repetirse indefinidamente. Somos realmente auténticos “creadores” de nuestra realidad, y si pensamos que la vida es injusta, dura, difícil de vivir y llena de dificultades, eso es lo que vamos a tener.

Somo responsables de nuestra realidad, de lo que nos suele acontecer, y si vemos la vida con optimismo, positividad y seguridad, no nos quepa duda de que así va a acontecer.

La psicología y la física cuántica lo afirman. Las personas con seguridad y optimismo se fijan más en las oportunidades, se aperciben antes y mejor de las señales que indican una mejora posible en sus vidas, mientras que las personas negativas, tendentes a la depresión, amargadas y tristes, no solo no “ven” las oportunidades, sino que además, si las perciben, piensan que no son suficientemente buenos o adecuados para optar a ellas o que van a ser rechazados de antemano.

Al margen de ello, está demostrado que cuando una persona fluye con la vida, acepta los cambios y está en paz con el mundo y consigo mismo, ve realizado sus sueños tarde o temprano, es cuestión de desearlos con fuerza y esperar con confianza.

Lo he comprobado personalmente en varias ocasiones, la vida quier proporcionarte aquello que tú deseas para tu felicidad, pero tiene que coordinar multitud de circunstancias y sueños de otras personas para llegar a conseguirlo.

No seas “víctima” de nada. Mas bien procura ser “superviviente”, “resiliente” (resiliencia es la capacidad de hacerse más fuerte ante o debido a las adversidades de la vida) y todo mejorará, tanto social como económicamente. Márcate un objetivo, piensa en él, deséalo con todas tus fuerzas y relájate, deja que la vida empiece a mover sus engranajes y te dé lo que ansías. Pero no perjudiques a otros, no “trepes” por encima de los demás, mantente sereno, humilde pero firme en tus derechos y dignidad, busca la paz en tu interior y en el exterior y todo llegará. No lo dudes.

 

FELICIDAD DURADERA…¿ES POSIBLE?

FELICIDAD DURADERA…¿ES POSIBLE?

Todos y todas buscamos la felicidad. Trabajamos, luchamos, nos esforzamos en conseguirla, en perseguir nuestros sueños. A veces los alcanzamos pero…entonces apenas podemos ser felices por un tiempo. Las circunstancias cambian, la fortuna es esquiva y voluble, los amores se marchitan o la enfermedad y la muerte puede arrebatarnos a la persona amada y todo se derrumba a nuestro alrededor.

Las depresiones (antiguamente llamadas tristeza o melancolía) surgen cuando no conseguimos aquello que pretendemos que puede hacernos felices, y somos presa del desánimo, del hastío, de la languidez, del rendirse para siempre, del no hacer nada porque consideramos que ya es inútil toda lucha, todo esfuerzo. Y recurrimos a las pastillas, al Prozac, a ser zombis en vida, a las drogas , a evadirnos de la realidad que no nos gusta.

Los místicos han analizado, meditado el por qué podemos dejar de ser felices o incluso no serlo nunca, y han hallado una solución esperanzadora y sublime. Las conclusiones de sus experiencias son que si fundamentamos nuestra felicidad en cosas, personas, riquezas, poder…la vida puede arrebatarnos todo eso en un instante. Si pretendemos ser felices solamente alcanzando unas hipotéticas metas materiales, será una felicidad de espejismo, porque esas metas pueden desaparecer.

Incluso si pretendemos ser felices consiguiendo el amor de una persona y compartiendo la vida con ella, todo puede terminar, todo lo que hay en esta vida puede ser eliminado, perdido, y entonces se acaba la felicidad alcanzada y soñada y empieza el sufrimiento.

Pero hay una felicidad que nunca puede ser arrebatada porque su fundamento no puede morir, ni enfermar ni desaparecer por un cambio político o económico. Es la felicidad fundamentada en nuestro ser auténtico, en nuestro yo profundo que está ligado a la eternidad, a lo divino.

Busca, explora en tu interior, conócete a fondo, más allá de tu aspecto, de tu género, de tus circunstancias sociales y económicas. Tú eres una persona única y maravillosa dotada de entendimiento, voluntad y libre albedrío. Profundiza en ti y sentirás una alegría y una felicidad que nada te puede arrancar. Y hay algo maravilloso, y es que cuando te encuentras a ti mism@, cuando estás alinead@ con tu verdadero ser, todo conspira para que consigas tus sueños, porque la vida está a nuestra disposición, preparada para darte lo que quieres, pero no lo puede hacer si vives aferrado a tu personalidad social falsa, esa que te han impuesto desde que naciste, cultura, creencias, actitudes, ideas.

Sacúdete el polvo de tu ser, búscate dentro de ti y todo lo demás se te dará por añadidura. No es solo misticismo, la ciencia ha corroborado que somos creadores de nuestra realidad en el nivel de las partículas subatómicas.

¿Quieres ser feliz para siempre? Busca tu verdadera esencia.

¿EXISTE “VIDA” MÁS ALLÁ DE LA VIDA? 6º

¿EXISTE “VIDA” MÁS ALLÁ DE LA VIDA? 6º

Hola a tod@s: Después de un breve periodo de tiempo en el que no he podido acceder a este blog por estar muy ocupado cambiando de domicilio, con todo lo que ello conlleva (mudanza incluida) y una vez más o menos instalado, retomo estas líneas para concluir con la serie dedicada  a la posible existencia de “vida” más allá de la vida que conocemos tod@s, ésta que vivimos cotidianamente y sobre la que, a la vista de las cosas que ocurren en el mundo, muchas veces nos preguntamos para qué sirve, pues parece absurda, nacer, crecer, reproducirse y morir.

El secreto de la vida es muy sencillo; estamos aquí para evolucionar hacia una conciencia de mayor nivel espiritual, y esa evolución puede necesitar no una, sino muchas vidas, ya que el sistema social, político , económico y religioso imperante, lucha para que no avancemos en esa dirección.

Y os preguntaréis…¿por qué los poderes imperantes no quieren que ascendamos en el nivel espiritual de conciencia? Al menos las religiones parece que así lo predican, o al menos eso sería su misión. Pero…¿realmente lo hacen?

En primer lugar veamos qué es la conciencia. Muchas personas hemos oído hablar de esa “cosa” que nos avisa cuando estamos intentando o haciendo algo que no deberíamos. Los psicólogos dirían que se debe a actitudes impresas en nuestra mente desde niños por la cultura dominante en la que hemos nacido y vivido, sobre todo por nuestros padres, madres, familiares cercanos, maestros y personajes de referencia.

Pero la realidad es que es “algo más” pues toda persona tiene innato un sentido de la justicia casi desde que nace. ¿De dónde le viene? No es difícil  encontrar niñ@s de muy corta edad que protestan cuando se les castiga indebidamente o encuentran que se favorece más a un hermano.

La mayoría de la gente tiene un nivel de conciencia media, ama a sus familiares, a sus amig@s, principalmente a aquellos que le prestan atención y son abiertamente favorables y tolerantes. Aman la diversión y un buen desarrollo laboral, cumplen la mayoría de las leyes, unas veces por convicción y otras por miedo al castigo. Responden al bien con bien y al mal con rencor, odio y deseos de venganza.

Creen en el poder del dinero, en que todo mejoraría en sus vidas si dispusieran de mayor cantidad. Aman a sus hijos, y a sus parejas si son fieles y se comportan más o menos como les gusta que lo hagan. Suelen ser buen@s vecin@s, y suelen tener más o menos acendradas las creencias religiosas inculcadas por sus mayores y referentes sociales.

Parece todo normal. Entonces…¿ Cuál es la conciencia de un nivel superior? ¿ En qué consiste realmente la espiritualidad? Veamos primero en qué consiste la conciencia más evolucionada de lo normal.

Son personas que además de tener un sentido muy desarrollado de la justicia, observan la vida desde una perspectiva superior al resto de los mortales. Comprenden que la actitud y comportamiento de los demás se debe a patrones psicológicos implantados desde niños en sus mentes, y que la mayoría de las veces se mueven casi automáticamente, sin reflexionar. Por ello son más comprensivos y tolerantes, no sienten odio ni rencor hacia las personas que les hacen daño o lo pretenden, ayudan a quienes les piden socorro sin importarles si antes estas mismas personas les han causado algún perjuicio. No tienen como meta el dinero ni el consumismo, ni acumular propiedades, sino ser felices. No tienen envidia ni odios por nada ni nadie. Son amorosos, dulces y agradables, pero saben defender sus libertades y su dignidad aunque siempre sin violencia.

En pareja, son comprensiv@s, destierran los celos de su relación y se respetan la libertad mutuamente. Si hay una ruptura es porque la “chispa” se ha terminado, pero siguen amándose como seres humanos y deseándose lo mejor. Pueden conservar una relación de amistad profunda y enriquecedora. Si lo desean disfrutan su sexualidad plenamente sin sentimientos de culpabilidad, siempre mutuamente consentida y aceptada. Comprenden que el “ego” (ese constructo artificial) está separado de la conciencia y que deben dejarse guiar más por los impulsos del corazón que por los cálculos y razonamientos de la mente.

A los ojos de los demás, los que tienen la conciencia media, son personas un poco “raras” porque no siguen los mismos patrones sociales que la mayoría.

En el próximo blog, hablaremos de una conciencia todavía superior por alcanzar y de las implicaciones sociales que conlleva.

¿EXISTE “VIDA” MÁS ALLÁ DE LA VIDA? 5º

¿EXISTE “VIDA” MÁS ALLÁ DE LA VIDA? 5º

En anteriores entradas de blog hemos visto lo que ocurría con las personas que tienen una ECM (experiencia cercana a la muerte) y vuelven a recuperar la consciencia. Pero…qué ocurre cuando no se regresa de ese “viaje” ? Es decir, ¿qué ocurre cuando morimos?

Las religiones se han preocupado a lo largo de la historia, de intentar explicar lo que le ocurre al ser humano cuando deja de vivir. De hecho, parece como si estuvieran usando el miedo a lo que habrá despúes para mantener el poder social de los sacerdotes y jerarquías, asociados indisoliublemente al mantenimiento de los privilegios de las élites gobernantes. Si miramos la historia durante miles de años, desde que tenemos constancias escritas, religión y estado han ido de la mano. Napoleón llegó a decir que la religión era la mejor organización policiaca que mantenía al pueblo controlado y tranquilo.

Pero… ¿ocurre tal y como pontifican las religiones actuales más importantes cuando morimos? Veamos: cristianismo, islamismo e hinduismo son las que tienen más creyentes y las que ejercen mayor influencia en el mundo. En Occidente: Europa y América, es el cristianismo en sus distintas variedades (católicos y protestantes) la religión dominante.

¿Qué promete el cristianismo que ocurrirá después de la muerte?: Parece que habrá un juicio particular del alma del difunto e inmediatamente, según la sentencia inapelable de Jesucristo, será destinada al cielo, al purgatorio o al infierno. El cielo se promete como un lugar de beatitud donde se gozará de la presencia inefable de Dios y sus ángeles eternamente. El purgatorio se define como un castigo temporal proporcional a los pecados cometidos en la vida pero que ya han sido perdonados (parece que no del todo). Este castigo, tradicionalmente se ha descrito como un fuego que quema y produce el mismo dolor que si nos abrasáramos en la carne, pero sin consumir, es decir un sufrimiento continuo y sin posibilidad de perder la consciencia o morir y dejar de sentirlo.

Según la Iglesia Católica, mediante oraciones o misas de los sacerdotes (pagadas claro) o indulgencias de obispos y papas, se puede acortar este tiempo de castigo, o incluso evitarlo. Algo muy conveniente para el poder y las arcas religiosas.

Queda el infierno, una cámara de torturas horrenda, donde los condenados sufrirán eternamente (sin final) el fuego que quema sin consumir. Como veis, algo que ni siquiera hoy las leyes de los paises civilizados contemplan para los peores criminales, pero que, según las iglesias cristianas y el islam, Dios mantiene para los díscolos.

¿Y qué nos dicen las experiencias de todas aquellas personas que han vivido una ECM?, pues nada parecido a todo esto que se nos dice por parte de las autoridades religiosas. En primer lugar la persona viaja, sale de su cuerpo como si fuera un traje que se deja en el armario y literalmente siente que vuela hacia un tunel o paso entre montañas o puente sobre muchas aguas. Al final hay una gran luz extraordinaria que emana amor incondicional. En esa luz se puede apreciar un personaje que las recibe y les da la bienvenida mostrándoles con todo detalle la vida que han tenido en este mundo.

He conocido a varias personas las cuales me han relatado que estando en peligro inminente de morir debido a un acidente, han visto toda su vida en menos de un segundo, algo increible pero totalmente cierto. Estas personas han cambiado después de esta experiencia, son más amorosas, respetuosas, tranquilas, y han perdido el miedo a morir.

Como decía, el alma, espíritu o conciencia de la persona fallecida, puede ver perfectamente toda su vida como en una pantalla de cine tridimensional, y no solo eso, sino que puede sentir las emociones de las personas que interaccionaban con ella en cada momento, es decir,  que si causó dolor o felicidad a otras personas, lo va a sentir como propio. Sabrá en todo momento las consecuencias de sus actos sobre la Tierra. Una vez revisada su existencia mundana, tendrá que tomar decisiones, pues no habrá juicio ni castigo impuesto. Será la propia persona la que después de sentir cómo ha sido su existencia en relación con los demás, la que debe tomar la decisión de entrar en la luz para evolucionar espiritualmente, o elegir una nueva vida para corregir los errores que ha cometido en la anterior.

No hay posibilidad de trampas ni mentiras ni subterfugios, todo queda a la luz, y el espíritu, libre de las ataduras de la carne mortal y de los condicionamientos terrenales, sabe lo que tiene que hacer.

No existe purgatorio ni infierno. Todo lo antedicho se ha extractado de los relatos de personas que han vivido esta situación pero de repente y cuando iban a pasar al otro lado definitivamente, volvieron al mundo para asombro de los médicos que ya la habían dado por muerta. No son una, ni dos sino cientos las personas que coinciden en estos detalles narrativos de sus experiencias. Naturalmente que se presenta la posibilidad de la llamada reencarnación, algo no aceptado por las autoridades religiosas cristianas, pero…están en lo cierto. ¿Cómo cambiaría la sociedad si de pronto supieramos que ibamos a tener no una ni dos, sino multitud de oportunidades para enmedar nuestros errores? ¿No es más de sentido común que la condena inapelable al sufrimirnto eterno por solo una existencia llena de condicionantes terrenales?

En el próximo blog explicaré las consecuencias políticas, sociales y religiosas de esta nueva concepción del más allá y de nuestra misión en este mundo, y por qué las autoridades religiosas y políticas no quieren que lo sepas.

¿HAY “VIDA” DESPUÉS DE LA VIDA? 2º

¿HAY “VIDA” DESPUÉS DE LA VIDA? 2º

Hola  amig@s: Os vuelvo a pedir vuestra atención para retomar la lectura de los artículos sobre este tema tan apasionante por el que tod@s tarde o temprano vamos a pasar.

Algunas personas habrán oído o leído algo sobre la doctora Eliabeth Kubler Ross, una psiquiatra que se dedicó durante muchos años a tratar enfermos desahuciados, terminales, en un hospital. Durante su labor como doctora pudo recoger abundante información sobre lo que le contaban sus pacientes en los momentos anteriores a la muerte, incluso algunos que habían tenido una ECM (experiencia cercana a la muerte)

De todo ello escribió el revelador libro “La muerte, un amanecer” donde volcó todas sus experiencias. En ellas dice que la muerte es cuando nuestra consciencia abandona el cuerpo físico, igual que una mariposa sale del capullo; es el paso a un nuevo estado donde podemos continuar existiendo y creciendo en sabiduría y experiencias. Comenta que todos sus enfermos que habían tenido ECM, morían sin miedo alguno.

Muchos de ellos, incluso niños referían que sus familiares queridos, fallecidos antes, venían a recibirlos y acompañarlos, incluso aunque los niños ignoraran que habían muerto a causa de un accidente pocas horas antes.

El también psiquiatra Raymond Moody, autor de varios libros, entre ellos “Vida después de la vida”, refiere así mismo que ha compartido experiencias de moribundos y personas que han tenido una ECM y que en todas ellas se han producido hechos similares como ver luces maravillosas, sentir una paz indescriptible, atravesar un tunel o una estancia hasta esa luz, ser recibido por familiares cercanos previamente fallecidos, por seres de luz que le guiaban, ser objeto de un amor incondicional como nunca habían sentido, y no desear volver a este mundo aunque le dijeran que aún no había llegado su hora.

Recientemente, el neurocirujano estadounidense Dr. Alexander ha publicado un libro titulado “La prueba del cielo” donde narra sus propias experiencias con una ECM que tuvo cuando cayó enfermo de meningitis bacteriana y estuvo a punto de morir.

Como médico, sabía que durante el tiempo que estuvo en coma, su cerebro no podía funcionar (el electroencefalograma daba plano) porque estaba totalmente infectado por la bacteria E.Coli, que generalmente habita en el intestino grueso pero que por alguna razón, se infiltró en sus meninges produciendo una gravísima enfermedad de la que se salvan pocos. La familia ya estaba preparando el entierro cuando repentinamente empezó a dar muestras de recuperación y volvió a estar comnsciente.

Alexander era ateo (como el mismo confiesa) y no creía en la existencia más allá de la muerte. Pero mientras estuvo inconsciente “viajó” a un lugar según él maravilloso lleno de paz y amor, donde una chica muy bella le recibió para guiarle por aquel mundo, en el cual ya residían muchas otras personas que le recibieron sonrientes y amorosas.

En un momento determinado la chica le dijo que aun no había llegado su hora y que tenía que volver al mundo material. Al despedirse Alexander le preguntó quién era, y ella le respondió que era su hermana mayor. Sintió una fuerza que le llevaba de nuevo a su cuerpo y volvió a la vida en el hospital. Lo primero que hizo al abrir los ojos fue preguntar a sus padres (que aun vivían) si tuvieron otra hija antes que a él.

Los padres extrañados se miraron y le dijeron que sí, que antes de Alexander, tuvieron una niña que murió muy pronto, pero que se lo habían ocultado para no entristecerle. Llenos de curiosidad le preguntaron cómo lo había sabido. Cuando Alexander les contó que había estado con ella, se quedaron anonadados. Desde entonces, el Dr. Alexander confía totalmente en que cuando muera aquí, empezará a vivir “allá” y manifiesta que ya no le teme a la muerte.

El próximo artículo tratará sobre el Instituto de Ciencias Noeticas, donde un grupo escogido de científicos están investigando todo sobre la conciencia humana y sus facultades, entre ellas, la pervivencia después de la muerte física.

Hasta pronto.

¿POR QUÉ HACEMOS COSAS DE LAS QUE DESPUÉS NOS ARREPENTIMOS?

¿POR QUÉ HACEMOS COSAS DE LAS QUE DESPUÉS NOS ARREPENTIMOS?

La mente humana es un mecanismo muy complejo donde interactúan pensamientos, emociones, hábitos, actitudes, estereotipos aprendidos…pero ¿por qué a veces actuamos casi sin darnos cuenta, sin recapacitar, y luego lamentamos o nos asombramos de lo que hemos hecho?

La explicación es que tenemos dos maneras de funcionar como personas. Una es la mente consciente, razonada, la que analiza y llega a una conclusión a la que sigue un acto coherente con nuestro razonamiento. La otra forma de funcionar es la mente subconsciente o automática (por ejemplo cuando conduces un vehículo y hablas con el acompañante, lo haces sin apenas darte cuenta de cómo lo haces)

Pero la mente consciente, la racional, solo realiza el 5% de la actividad cerebral, mientras que la mente subconsciente realiza el 95%. Además, la consciente procesa, es decir, analiza y reconoce 40 impulsos nuevos por segundo, mientras que la subconsciente procesa 40 millones de impulsos por segundo. El resultado es que el 95% de nuestra actividad cognitiva (pensamientos y análisis de situaciones) lo hacemos con la mente subconsciente.

Y…¿qué tiene o forma nuestra mente subconsciente? Pues resulta que desde los cero a los seis años de nuestra vida es cuando se forman los circuitos de memoria que almacenan los procesos automáticos de nuestras vivencias, dependiendo de lo que oimos, vemos, hacemos y experimentamos en esa edad. Estos auténticos “programas” se instalan en nuestro cerebro para siempre de manera que no nos damos cuenta de que están ahí dentro, condicionando nuestras respuestas a las situaciones de la vida de adulto. ¡Y son los programas más influyentes que tendremos en nuestra mente para siempre!

Por este motivo tan importante, hay que tener mucho cuidado lo que se hace o dice delante de los niños, pues todo lo absorven como una esponja, nuestras palabras, nuestras actitudes y nuestras emociones. Si un padre o una madre le dice a un niño o niña que es totnto/a o que no sirve para nada,esa asevreación se le quedrá en su “disco duro” cerebral como un programa oculto que estará dispuesto a influenciar la vida futura de esta persona sin que sepa el porqué hace lo que está haciendo o porqué es como es.

Esta es una de las explicaciones del porqué hacemos muchas veces cosas que nos sorprenden o no esperábamos, o de nuestro temperamento o forma de ser, pero hay un motivo para que ocurra todo este proceso en nuestra infancia, y lo expondré en el próximo artículo.

Hasta la vista amig@s.