OBESIDAD, UNA CUESTIÓN DE EMOCIONES INCONTROLADAS

OBESIDAD, UNA CUESTIÓN DE EMOCIONES INCONTROLADAS

Cada día, hay más personas obesas en el mundo. Sobre todo en los países industrializados o el llamado “Primer Mundo”. Pero donde está siendo ya una auténtica epidemia de proporciones alarmantes, es en Estados Unidos, precisamente la nación que tienen el mayor PIB (producto interior bruto) Unos 18,5 billones de dólares USA (18,5 millones de millones) El PIB es la suma del valor de todos los productos, propiedades, transacciones comerciales, servicios y valores que forman parte de la economía viva de un país.

Se podría pensar que estar “gordo” u obeso debería ser saludable y una imagen de poder y riqueza, ya que demostraría que esa persona está bien alimentada porque tiene los recursos necesarios para ello. Es lo que se pensaba hace unos 100 años, aunque entonces no se llegaba a los estados de gran obesidad mórbida como se ven ahora por las calles estadounidenses. Nuestros abuelos y bisabuelas estaban ligeramente “gruesos” gorditos, y se les suponía seres felices y saludables. Por otro lado, la delgadez se asociaba con la poca salud, la pobreza o las preocupaciones. La enorme incidencia por entonces de la tuberculosis en la población general, se cebaba con mayor encono en las familias de bajo nivel económico, que se alimentaban mal y vivían en entornos insalubres de viviendas con poca luz, alta humedad y poca defensa contra el frío; y a todo este escenario solía añadirse largas jornadas de agotador trabajo necesario para subsistir.

Pero en estos tiempos parece que todo ha cambiado. Ahora, las mayores obesidades mórbidas y casi monstruosas, de personas jóvenes que apenas pueden moverse y que pueden llegar a pesar más de 300 kg., se producen entre las clases de nivel económico medio-bajo y bajo. Por el contrario, las clases más favorecidas por la fortuna, presentan poca incidencia de obesidad mórbida. Últimos estudios científicos llevados a cabo por prestigiosas universidades, certifican que los años de vida son más cortos (la gente muere más joven) entre la población de menos recursos económicos que entre los ricos.

Y no es que haya hambre en los Estados Unidos, sino que precisamente los alimentos que mayor incidencia tienen en la obesidad, son los más baratos y al alcance de la población con menos recursos. La harina refinada de trigo, el azúcar, el arroz descascarillado, los refrescos, los helados, la leche, las patatas fritas, las grasas animales y vegetales refinadas y saturadas, e incluso las hidrogenadas, y todo lo que se puede cocinar con ellos.

Sin embargo los alimentos más saludables y que evitan la obesidad como las verduras, la carne de calidad, el pescado, las grasas vegetales de primera presión en frío insaturadas, las frutas y las legumbres, son muy caras.

Por otra parte, las industrias alimentarias con su enorme poder económico, bombardean constantemente las mentes de los consumidores con su publicidad de los productos elaborados y procesados industrialmente para aumentar sus ventas. En general, estos productos de alimentación de fuerte consumo llevan en su composición azúcar y harinas refinadas de trigo.

Por todas partes proliferan restaurantes de comida “rápida” también llamada “basura” compuesta por hamburguesas de carne picada con alto porcentaje de grasa animal, pan de harina refinada y patatas fritas en grasas enormemente insanas. También abundan las Pizzerías, cuya base es principalmente, como no, las harinas refinadas de trigo, y de postre todos recomiendan en sus cartas, helados o tartas, llenos de azúcar, leche y más grasas saturadas, y añadido, como remate, todo ello acompañado de refrescos (colas, naranja, limón, etc) llenos de azúcar. Toda una bomba de calorías y de alimentos con AIG (alto índice glucémico) que saturan el organismo de glucosa, el cual no sabe qué hacer con tal aumento y lo transforma en grasa que almacena en nuestros tejidos adiposos.

Se ha descubierto, que el azúcar es adictivo, incluso más que la cocaína, y ya en las más avanzadas universidades, aun con la oposición de las grandes empresas alimentarias, la han calificado como una sustancia adictiva, tanto como las drogas más conocidas.

Por otro lado, las personas que se abandonan a comer compulsivamente grandes cantidades de patatas fritas, bollería industrial, pastas y dulces, lo hacen porque tienen la necesidad de “llenar” sus carencias emocionales y problemas sentimentales. La ansiedad que les originan sus emociones negativas, la calman con la comida de alimentos fuertemente energéticos ricos en azúcares, es decir hidratos de carbono con AIG. Estos productos, cuando llegan al estómago e intestino, se convierten rápidamente en glucosa (un tipo de azúcar necesario para alimentar nuestras células de energía) tan rápidamente que proporcionan un estado de bienestar parecido al de las drogas neurodepresoras, generando que el cerebro libere endorfinas, la hormona de la felicidad.

Pero estos alimentos tan baratos y con tantas calorías tienen dos efectos negativos que minan nuestra salud, por un lado hacen trabajar de manera brutal a nuestro páncreas, la glándula que produce insulina, hormona necesaria para que la glucosa entre en las células, y por otro lado, mata nuestra microbiota, las bacterias simbióticas “buenas” que tenemos en el intestino y que son imprescindibles para la salud.

Y no acaban aquí los perjuicios de consumir la comida rápida en abundancia. Se ha comprobado mediante estudios científicos, que alimentarse a menudo con este tipo de comida y tener obesidad, puede acarrear enfermedades, como problemas cardiocirculatorios, diabetes y cáncer.

Piénsatelo mucho antes de basar tu alimentación en hamburguesas, patatas fritas, helados, tartas, pastas, dulces, pizzas y refrescos. No solo está en juego tu figura, sino también tu salud y tu vida.

¿POR QUÉ NOS GUSTA HACERNOS LA VÍCTIMAS?

¿POR QUÉ NOS GUSTA HACERNOS LA VÍCTIMAS?

Muchas personas prefieren en la vida “hacerse las víctimas” a la menor ocasión de parecerlo porque este papel tiene sus ventajas. Te vuelves el centro de atención y todo el mundo se compadece de ti, incluso tú mismo. Además podemos culpar a las circunstancias  de la vida o a otras personas de nuestros problemas, defendiendo así nuestra autoestima.

Sin embargo, no nos damos cuenta de que hacernos la víctima es totalmente perjudicial para nuestra vida, pues todo lo negativo que nos ocurre volverá a repetirse indefinidamente. Somos realmente auténticos “creadores” de nuestra realidad, y si pensamos que la vida es injusta, dura, difícil de vivir y llena de dificultades, eso es lo que vamos a tener.

Somo responsables de nuestra realidad, de lo que nos suele acontecer, y si vemos la vida con optimismo, positividad y seguridad, no nos quepa duda de que así va a acontecer.

La psicología y la física cuántica lo afirman. Las personas con seguridad y optimismo se fijan más en las oportunidades, se aperciben antes y mejor de las señales que indican una mejora posible en sus vidas, mientras que las personas negativas, tendentes a la depresión, amargadas y tristes, no solo no “ven” las oportunidades, sino que además, si las perciben, piensan que no son suficientemente buenos o adecuados para optar a ellas o que van a ser rechazados de antemano.

Al margen de ello, está demostrado que cuando una persona fluye con la vida, acepta los cambios y está en paz con el mundo y consigo mismo, ve realizado sus sueños tarde o temprano, es cuestión de desearlos con fuerza y esperar con confianza.

Lo he comprobado personalmente en varias ocasiones, la vida quier proporcionarte aquello que tú deseas para tu felicidad, pero tiene que coordinar multitud de circunstancias y sueños de otras personas para llegar a conseguirlo.

No seas “víctima” de nada. Mas bien procura ser “superviviente”, “resiliente” (resiliencia es la capacidad de hacerse más fuerte ante o debido a las adversidades de la vida) y todo mejorará, tanto social como económicamente. Márcate un objetivo, piensa en él, deséalo con todas tus fuerzas y relájate, deja que la vida empiece a mover sus engranajes y te dé lo que ansías. Pero no perjudiques a otros, no “trepes” por encima de los demás, mantente sereno, humilde pero firme en tus derechos y dignidad, busca la paz en tu interior y en el exterior y todo llegará. No lo dudes.

 

LA ESTRATEGIA DEL TERROR

LA ESTRATEGIA DEL TERROR

En poco menos de una semana, dos mujeres más han sido asesinadas en España, una en Alcobendads(Madrid) y otra en Alcolea del Río (Sevilla) En Alcobendas, también fue asesinado un hijo de la víctima. Los tres crímenes han sido ejecutados por sendas exparejas sentimentales de las dos mujeres.

Lo realmente importante es saber cómo un hombre puede llegar a ser un asesino de su propia compañera sentimental, y si ésta podría haber previsto el fatal desenlace observando la conducta, y estrategia de su futuro asesino.

Aunque parezca extraño, existe un “modus operandi”, es decir, una estrategia que siguen habitualmente todos aquellos futuros maltratadores machistas que pueden llegar a ser en determinadas circunstancias, asesinos despiadados capaces de matar incluso a sus propios hijos con tal de hacer daño a su pareja, o eliminar todo rastro de conexión con ella.

Podríamos resumir esta estrategia en estos pasos: 1) Elección de la víctima, 2) Seducción, 3) Aislamiento y  violencia piscológica, 4 ) Violencia física, 5) Exigencia de sumisión total, y en caso de rebelión o protesta de la víctima, amenazas de muerte y/o asesinato.

Lo primero que hace un personaje de esta calaña es elegir a su víctima. Suelen ser mujeres de buen carácter con necesidad de cariño y atención. La estrategia siguiente es seducirla con toda clase de comportamientos románticos y cariñosos, con detalles sentimentales, atenciones, bonitas palabras, dulces promesas y un comportamiento más que correcto y galante.

La futura víctima suele caer rendida ante las atenciones y muestras de amor de su futuro verdugo. Una vez conseguida la seducción y entrega, el individuo empieza a desarrollar la estrategia del aislamiento. Con sutiles frases trufadas de razones amorosas (“Nadie te quiere como yo”, “Tus amigas te tienen envidia”, “Tu familia no te quiere” etc) el carcelero va separando a su victima de aquellas personas que podrían significar un apoyo social o moral (“Te quiero solo para mí”, “Te amo tanto que no soporto que tengas amistad o cariño con otras personas”) Si tenía un empleo, procura que lo deje (“Porque no puedo soportar los celos de tus compañeros de trabajo”) o cualquier excusa fundamentada en el gran amor que le profesa.

A continuación, ya tiene a su víctima lista para sacar a relucir su auténtica personalidad depredadora y dominante. Empieza a exigir que cambie su forma de vestir, de maquillarse, a controlar sus salidas incluso a la compra, a fiscalizar el gasto y el dinero de la casa, a reñirle y gritarle por cualquier causa leve.

Poco a poco va elevando las exigencias de obediencia y sumisión, al mismo tiempo que va deteriorando la autoestima de la mujer cuestionando todo lo que hace, dice o piensa (“No sirves para nada”, “Cada día estás más gorda o fea”, “Eres una inútil” “Si no fuera por mí te morirías de hambre”)

Si la mujer protesta o le discute empieza la violencia física, empujones, golpes a los muebles, rotura de objetos, y finalmente bofetadas y más tarde puñetazos o patadas.

En este momento, la mujer es ya un guiñapo sin voluntad apenas, machacada moral y físicamente y sin nadie a quien acudir, por miedo o por vergüenza. Solo le quedan dos caminos: rebelarse y denunciarlo pidiendo la separación, o aceptar la total sumisión y humillación convirtiéndose en poco más que una esclava dispuesta a recibir de vez en cuando una paliza a capricho de su amo y verdugo.

Ante la denuncia, el maltratador suele reaccionar de manera violenta, aunque se contendrá si hay vigilancia policial, pero esperará su momento y ocasión para tomar cumplida venganza de su “humillada superioridad machista”

Es clásica la frase que se ha repetido cientos de veces en novelas y películas “O es mía o para la tumba”, en un afán de posesión inaudita que coloca a la mujer en el mundo asimilándola a un artículo de propiedad del varón como la casa, el automóvil o un reloj de pulsera.

Ya en los diez mandamientos que se citan en la Biblia, y que según ésta, Dios entregó a Moisés (no en los que dice el Catecismo) la mujer es comparada con la hacienda o el asno del prójimo a quien no hay que envidiar por sus propiedades. Por lo tanto ¿ de qué nos asombramos si existen hombres que la siguen considerando así?

Lo realmente preocupante es que las mujeres no tengan interés por conocer estas estrategias de los futuros maltratadores, o ignoren que existen estas estrategias, ya perfectamente contrastadas, o que las autoridades no se esfuercen para que sean conocidas.

Detectados en sus primeras etapas de aislamiento, y negándose a  cumplir sus deseos y terminando la relación en estos momentos, se evitarían gran parte de los crímenes por violencia de género. También sería bueno que ya en la escuela primaria, y luego en la secundaria, existieran asignaturas de relaciones sociales de pareja y de enseñanza de respeto mutuo entre géneros.

Luchemos para que los partidos políticos, donde las mujeres cada vez tienen mayor presencia, promuevan una nueva educación para la convivencia pacífica entre hombres y mujeres.

¿CONOCES EL NUEVO PARADIGMA DE LA FÍSICA? ¡TE INTERESA SABERLO!

¿CONOCES EL NUEVO PARADIGMA DE LA FÍSICA?  ¡TE INTERESA SABERLO!

Aunque a primera vista pueda parecerte pesada o incomprensible, en realidad la Física te afecta más de lo que tú crees, y no es tan difícil saber acerca de ella, al menos a grandes rasgos. Pero conocer este nuevo paradigma te hará ver el mundo de otra manera y te sentirás más importante de lo que pudieras creer.

Con Newton, Descartes y Darwin, nació el materialismo mecánico, ese paradigma que dice que todo lo que existe en el Universo se regula y mueve por leyes fisicas inmutables, a modo de mecanismo de relojería. La materia se compone (según este paradigma) de una especie de “bolitas” llamadas átomos que a su vez se descomponen en otras bolitas más pequeñas llamadas protones, neutrones y electrones que se rigen por leyes también mecánicas.

En distancias y tamaños relativamente grandes, desde los virus a los planetas y estrellas, parece que realmente todo es así, y pueden predecirse los movimientos de los planetas siguiendo estas leyes físicas.

Pero… a finales del siglo XIX y primeros del XX, nació un nuevo paradigma tan distinto, que más bien parece la obra de un loco: la Física Cuántica. Mentes como Einstein, Niels Bohr, Heisenberg, Schorinderg y Max Plank revolucionaron la física con sus postulados y descubrimientos.

Resumiendo, constataron que el Universo no es material, la materia no es sólida como parece; en última instancia no es como la vemos. La materia que percibimos como sólida se compone de pura ENERGÍA. Einstein dijo que en realidad solo existe la energía; la materia es una condensación de energía. Y resulta que en este nuevo paradigma de la Física, nosotros los humanos, tenemos mucho que ver, pues esta energía está condicionada por NUESTRA CONCIENCIA.

El Universo es una especie de HOLOGRAMA en donde cada parte del mismo contiene toda la información del conjunto,  y donde la voluntad y conciencia humana tiene una gran influencia sobre las partículas subatómicas. Partículas que en realidad no son tales, sino vibraciones en un rango determinado de frecuencia. TODO ES VIBRACIÓN.

El Universo es como un gran organismo vivo interconectado donde la conciencia humana es su componente más importante. Los científicos han corroborado que el observador modifica con su conciencia el resultado de lo observado.

Esto quiere decir que en determinadas circunstancias, podemos influir en el medio físico que nos rodea e incluso en nuestro propio organismo, como ya ha comprobado la EPIGENÉTICA. En pocos años, la nueva ciencia va a corroborar la existencia del mundo espiritual y la vida después de la muerte. Seguiremos informando de esta revolución en ciernes.

CÓMO EVITAR QUE TE MANIPULEN COMO UNA MARIONETA

CÓMO EVITAR QUE TE MANIPULEN COMO UNA MARIONETA

Hola. En el anterior artículo expuse las estrategias que instrumenta el poder, para llevarnos a dónde y por dónde quiere.

El deporte, la lotería, los juegos de azar, las apuestas, el cine, la televisión, la política, las crisis económicas, las hipotecas, el consumismo y cientos de cosas más que te hacen ser como “ellos” quieren sin darte cuenta de que estás siendo manejado.

¿Cuáles son las acciones y pensamientos que nos pueden hacer más independientes?

En primer lugar pensar y aceptar que eres la única persona responsable de tu vida, no hacerte la víctima y culpar al sistema o a los demás de tus errores y fracasos.

No creas en las versiones oficiales y las “personas autorizadas”, mas bien confía en tu propia experiencia y en tu percepción y sentimientos.

Sé una persona buscadora de la verdad, estudia, indaga, pregunta, compara, recuerda siempre nuestra grandeza como seres humanos únicos en el universo.

Busca quien pueda enseñarte sabiduría. La sabiduría es diferente a los conocimientos, una persona puede ser analfabeta y ser sabia, y otra tener tres carreras universitarias y ser idiota.

Acostúmbrate a decir siempre la verdad y mira hacia dentro de ti, pregúntate quién eres en realidad. No creas que eres algo pequeño, tenemos más conexiones neuronales que átomos hay en el universo.

Si ya tienes incorporadas adicciones dañinas (drogas, alcohol en exceso, tabaco, juego, comida basura) ten en cuenta que puedes abandonarlas, cambiar si lo deseas de verdad.

El sistema te quiere enfermo crónico y que consumas muchos medicamentos mientras vivas. Estar sano depende casi en un 90% de ti, de tus hábitos de vida y de alimentación. Infórmate cómo nutrirse de manera sana para evitar deterioro físico y mental. No te creas los anuncios, los anunciantes tienen que vender lo que fabrican y no les importa mucho tu salud si no van a ser sancionados y el “sistema” ha aprobado los aditivos.

Seguiré informando. Buena suerte en tu cambio de vida.

¿CÓMO NOS HACEN TÍTERES DESDE EL PODER?

¿CÓMO NOS HACEN TÍTERES DESDE EL PODER?

¿Te haces preguntas de vez en cuando? como por ejemplo…¿por qué las cosas son como son? Te voy a contar un gran secreto, un secreto que en realidad puede descubrir cualquiera que se haga preguntas sobre sí mismo y sobre la existencia: NOS MANEJAN. ¿Quién o quiénes? Naturalmente los poderes establecidos, políticos, medios, industriales,financieros, militares y religiosos. “ELLOS” dictaminan cómo vas a vivir, qué debes pensar, opinar, cuáles son tus actitudes, tus creencias…etc. ¿Lo dudas?

Lo más inquietante es que apenas nos damos cuenta. Te voy a decir las estrategias que usan para que seas una marioneta, fácil presa de la ansiedad y la depresión. Por cierto, ¿sabías que los medicamentos más vendidos en España y en el mundo occidental son los ansiolíticos y los antidepresivos?

Para extractar estas estrategias que usan los poderes constituidos en el mundo, me he fundamentado en los libros de Eckhart Tolle y Noah Chomsky (maestro espiritual y neurolingüista) cuyos libros os recomiendo leer alguna vez.

Lo primero que hacen los “amos” es convencernos de que somos seres pecadores e insignificantes, personas vulgares sin poder alguno. Después nos hacen ver las ventajas de “hacernos las víctimas” y lamentarnos de lo dura que es la vida.

Luego complican y hacen difícilmente comprensibles los sistemas de creencias como la religión, las finanzas o la política. Al mismo tiempo hacen parecer muy complicados e inaccesibles los nuevos conocimientos.

Complementariamente, cuando surge una persona independiente, sabia y extraordinariamente inteligentes que se cuestiona el sistema, las suelen presentar como dementes y peligrosas. Los medios, principalmente la TV, contribuyen emitiendo programas donde la gente ignorante y zafia se convierten en celebridades, mientras los documentales interesantes que enseñan algo valioso, se relegan a horarios de baja audiencia o no se emiten.

Los deportes, el fútbol en particular, se han convertido en el “opio del pueblo” donde las masas se desahogan gritando, insultando y agrediendo, de las frustraciones de cada día. Los informativos solo dan malas noticias y mantienen la tensión divulgando atentados, catástrofes y guerras.

La enseñanza escolar oficial se basa en programas y contenidos donde se prima la memoria, la obediencia y la aceptación sin preguntas, y se aleja la creatividad y el cuestionamiento del sistema.

También nos enseñan que mentir es totalmente corriente y adecuado en el mundo en que vivimos. Y por supuesto, y muy importante, lograr que nunca mires hacia tu interior, porque podrías descubrir cosas extraordinarias.

Así, de esta forma nos convierten en seres moldeables, sumisos, ganado al que pueden dirigir  hacia donde ellos quieren, el consumismo, la alienación, la resignación, laansiedad, la baja autoestima, la depresión, el insomnio, la esclavitud financiera. Y pasan los años… nacemos, vivimos como podemos…y morimos sin descubrir quiénes somos en realidad y para qué estamos aquí.

En un próximo blog te enseñaré cómo salir de esa cárcel invisible.

LOS TRIUNFOS Y LAS DERROTAS

LOS TRIUNFOS Y LAS DERROTAS

Todos queremos triunfar en la vida de alguna manera, en la relación de pareja, en el trabajo, en los negocios, en la familia, en la política y en las discusiones. Las naciones quieren triunfar en la diplomacia y en la guerra…pero ¿es tan bueno triunfar?

Cuando fracasamos podemos sumirnos en una fuerte depresión, en la tristeza y el llanto interno y externo. Nuestros hombros se abaten y agachamos la cabeza, el sistema inmunitario pierde efectividad y podemos somatizar multitud de enfermedades, incluso el cáncer, parece que el mundo se nos derrumba alrededor..pero ¿es lo peor que puede pasarnos?.

Cuando triunfamos nuestro ego se expande, hinchamos el pecho, levantamos la cabeza, miramos desafiantes, sentimos un hormigueo por la columna, la adrenalina recorre nuestras venas, nos sentimos capaces de todo, pero…¿es lo mejor para nosotros?

Volvamos la vista hacia la historia reciente. En la Segunda Guerra Mundial, Alemania y Japón se enfrentaron a los aliados y perdieron, fueron literalmente destruidas, sus industrias bombardeadas, sus ciudades arrasadas y murieron millones de jóvenes.

Por otro lado, Inglaterra, los Estados Unidos y Rusia triunfaron. Mientras los aliados celebraban su victoria  en la más absoluta autocomplacencia, los alemanes y los japoneses empezaron a limpiar las calles y a levantar sus industrias, pero lo más importante es que reflexionaron sobre los motivos de su derrota, cuáles habían sido los errores cometidos, el principal, permitir que gobernantes agresivos y ultranacionalistas accedieran al poder.

Alemania y Japón analizaron sus errores y los corrigieron. Se convirtieron en dos grandes democracias, restablecieron sus industrias y en pocos años se convirtieron en los países más prósperos y civilizados del mundo.

Mientras, La URSS (Rusia hoy) continuaba con susdictadura comunistas y gastando enormes recursos en armamentos en lugar de hacer más cómoda la vida de sus ciudadanos. Inglaterra perdió sus colonias y se hundió en una depresión por los gastos de la guerra, aunque poco a poco volvió a levantarse pero ya no pudo alcanzar el estatus de antes como nación, y los Estados Unidos, a pesar de su tremendo empuje, siguieron gastando en el ejército mientras más de treinta millones de norteamericanos viven en la miseria, los famosos “homeless” o “sin techo”. Los ciudadanos de USA no tienen sanidad pública y su esperanza de vida y el nivel de felicidad sentido es menor que los ciudadanos de Alemania y de Japón.

¿Para quién fue al final el mejor resultado de la victoria y de la derrota?

En nuestra vida privada ocurre lo mismo. Cuando triunfas tiendes a seguir con el mismo comportamiento, el ego se refuerza aunque esa victoria haya sido casual o a costa del sufrimiento de otras personas. Esa conducta, al final puede llevarte al colapso total.

Si por el contrario fracasas en algo, no te hundas en la desesperación, debes recapacitar sobre tu forma de vivir y puedes rectificar tus errores. Entonces convertirás las derrotas en triunfos auténticos, porque no hay mayor triunfo que hacerlo sobre uno mismo, encontrar tu verdadero yo y vivir en armonía con la Naturaleza y contigo mismo. Tu armonía con los demás se dará por añadidura.