¿CÓMO ES O DEBERÍA SER DIOS SI EXISTE? (Parte 1ª)

¿CÓMO ES O DEBERÍA SER DIOS SI EXISTE? (Parte 1ª)

En pasados artículos, he comentado la extraña y maravillosa aparición de la molécula del ADN en nuestro querido planeta Tierra. Ha sido gracias a esta complicada estructura molecular, que (y está de acuerdo la Ciencia) debido a su particularidad de que puede dividirse en dos, replicándose a sí misma, y produciendo mutaciones, que los científicos llaman aleatorias, pero que podrían estar programadas, la vida ha conseguido evolucionar desde los seres unicelulares hasta el ser humano actual.

Los “creacionistas” afirman, siguiendo las enseñanzas de la Biblia, que un Ser Superior al que llaman Dios, por su propia voluntad, creó de la nada el universo, la Tierra, y sobre ella, las plantas, los animales y finalmente la especie humana, en una primera pareja.

La Ciencia duda de esta historia, aduciendo que el registro paleontológico y arqueológico muestra  una constante evolución y cambio en los seres vivos que han poblado este planeta. Evolución perfectamente contrastada mediante los registros fósiles encontrados por todas partes y que nos muestran una “historia” del desarrollo vital hasta nuestros días. No obstante existen lagunas, como el paso de unas especies a otras. Los registros muestran cómo desaparecen en un estrato rocoso y de repente aparecen nuevas en otro más tardío.

Por último, los “creacionistas” han ido adaptando su fe a los nuevos descubrimientos científicos, apoderándose de un concepto nuevo traído por la informática: la “programación”.

Hoy sabemos que un programa informático puede desarrollarse a lo largo del tiempo, de forma que vayan apareciendo nuevos eventos en una computadora. Pero naturalmente, necesita de un programador.

Pues bien, los nuevos creacionistas, valiéndose de la propia Ciencia, postulan que de la “nada”, Dios hizo aparecer el Universo, con una programación definida: desarrollarse a lo largo de los miles de millones de años para llegar a su culminación con el nacimiento del ser humano autorreflexivo sobre el planeta Tierra.

Por otro lado, la Ciencia no se explica cómo entre miles de millones de probabilidades, se formó el ADN. Lo remiten a la “casualidad” por otra parte totalmente imposible.

Durante siglos, y desde que el ser humano tiene autoconciencia, ha tratado de explicar el fenómeno del nacimiento y la muerte. Las religiones y la Filosofía han querido paliar esa tremenda incógnita mediante explicaciones al respecto.

Las religiones se remiten a unos seres superiores (los dioses) y más cercanamente a un solo Dios, desde que apareció el monoteismo. Pero…¿tienen razón las religiones?

El primer monoteista conocido fue el faraón egipcio Akhenatón, que vivió hace unos 3.400 años. Posteriormente y aunque no se conoce la fecha exacta por tratarse de personajes semi-míticos, una tribu de nómadas llamados “hebreos” comenzaron a destacar a un dios sobre los demás, al que llamaron en un principio “el dios de nuestros padres”

Pero no fue hasta que Moisés (según la Biblia) pactó directamente con este Ser, que dijo llamarse de una forma misteriosa “Yo soy el que soy” que se escribe en letras hebreas YHWH (se escribía solo con mayúsculas) y que se ha traducido por Yahweh, que el pueblo hebreo conoció las intenciones y mandatos de este Dios que les entregó todo un código de normas de conducta. Naturalmente todo este relato  no tiene fundamento histórico contrastado, a pesar de todas las películas de Holliwood que lo presentan como algo verdaderamente ocurrido en el tiempo.

Estudiando este Dios bíblico a la luz de la psicología actual descubrimos varias cosas.

En primer lugar YHWH es considerado un Dios varón, no hay ni por asomo nada en Él femenino. Es más, el pacto mediante el cual reconocerá a su “pueblo” se realiza mediante la ablación del prepucio masculino, es decir, tiene que haber derramamiento de sangre y una marca en la carne. Este método nos retrotrae a los sacrificios de sangre que se hacían a los dioses de los pueblos de los alrededores.

Para “reconocer” a sus seguidores, YHWH tiene que recurrir a una marca indeleble como la que se hacía a los esclavos en muchas naciones de aquella época. Es como si no pudiera reconocer fácilmente a sus fieles sin esa marca o si el pacto no fuera válido sin la efusión de sangre que se produce al cortar el trozo de carne.

Por otro lado, es revelador que YHWH es un Dios hecho a la medida de aquel pueblo nómada y fuertemente patriarcal, donde la mujer se limitaba a ser madre, engendrar hijos preferentemente varones que cuidaran del ganado, y cuidar la casa.

Las mujeres eran reconocidas por YHWH solo por la unión que tenían con sus maridos, padres o hermanos, nunca por sí solas como hembras. Es más, en los diez mandamientos principales entregados (siempre según la Biblia a Moisés) se evidencia que van dirigidos a los varones, y en la única referencia a las mujeres que existe, se las compara con la casa o el asno, es decir con propiedades del hombre. Está claro que no podía esperarse otro tipo de Dios de un pueblo fuertemente patriarcal, que hoy traduciríamos por “machista extremo”.

Entre las muchas normas “dictadas” por YHWH que conforman la llamada “Ley Mosáica” figuran reglas estrictas del tratamiento que ha de darse a las mujeres cuando tienen la menstruación, yel  postparto. Se las trata de “impuras” y “contaminantes”, cuando ahora sabemos que son procesos totalmente naturales. Las prohibiciones llegaban al extremo de condenar a muerte a los que vulneraran alguna de estas normas, por ejemplo el mantener relaciones sexuales durante la menstruación.

Adecuadamente, YHWH no tiene esposa ni hijos, es un Dios único y solitario, aunque acompañado, eso sí, por una innumerable corte de seres angélicos,  también considerados masculinos (Miguel, Gabriel, etc)  En las mentes de los hebreos, y hoy de los judíos, que siguen creyendo en YHWH, no hay duda alguna de que se trata de un varón, es decir que pertenece al género masculino.

A pesar de toda esta carga de incongruencias, todavía existen millones de personas que creen en este Dios y en que creó el Universo y a la especie humana, por lo tanto, ya está todo explicado, así como la preponderancia y superioridad del hombre sobre la mujer.

Existen pruebas de que las tribus hebreas, que en un principio eran nómadas, fueron entrando poco a poco en territorio de Canaán, una franja de tierra pegada al Mediterráneo oriental y el río Jordán, más o menos lo que hoy es Israel, Palestina, Líbano y Gaza.

En aquellos tiempos, estas tierras estaban habitadas por pueblos de diversas procedencia, entre ellos, fenicios, filisteos, jebuseos, sirios, etc. Entre estos pueblos existían diversas creencias en dioses múltiples, aunque el principal y padre de todos ellos era uno llamado precisamente el PADRE, y cuyo nombre era “EL” Es casualidad que este nombre coincide con el artículo “el” castellano o el pronombre “él”, lo que da pie a confusiones al nombrar a este dios.

“EL”, se consideraba un patriarca ya retirado, que había dejado a sus hijos, especialmente a BAAL, el gobierno del mundo. Por si no lo sabiais Baal significa “el Señor” y era el más venerado de Canaán.

Es posible (muchos historiadores lo afirman) que los hebreos tomaran el modelo del dios “EL” para su propio Dios, y que luego conforme iban aumentando en número y teniendo ambiciones de constituirse en nación y en ocupantes y conquistadores de aquellas tierras, construyeran toda la mitología bíblica para tener un pasado glorioso y un mandato divino para legitimar su conquista de Canaán.

YHWH a lo largo de la Biblia, y hasta el advenimiento de Jesús, se muestra como un Dios colérico, vengativo, estricto y exigente, acorde con los déspotas y gobernantes que ocupaban por entonces los gobiernos de esa parte de la humanidad. Más bien parece un rey absoluto que exije adoración y pleitesía sin resquicios entre sus fieles, que no duda en infringir crueles castigos y justifica el genocidio y la masacre de mujeres y niños, e incluso a veces del ganado, cuando autoriza o manda conquistar ciudades “No dejéis a uno con vida” “Pasadlos a todos, (incluidos los niños y mujers) por la espada”

Tengamos en cuenta que aquellas acciones eran muy normales entre los pueblos en guerra de aquella época. YHWH o los que escribieron la Biblia, actúa como uno de ellos.

Este Dios, es en realidad el que sigue colmando las esperanzas de todos los creyentes Judíos, Cristianos y Musulmanes, aunque los cristianos han “desviado” su fe a la figura más humana de Jesucristo, el cual, según los Evangelios, hablaba de un Padre mucho más misericordioso que la Biblia hebrea.

Pero debemos hacer un ejercicio de razonamiento, y a la luz de la conciencia global de la humanidad actual, reflexionemos sobre cómo debería ser un Dios concordante con los avances sociales, al menos de los países occidentales democráticos.

Pero eso lo dejaremos para el próximo artículo. Hasta pronto

 

 

 

¿CONOCES EL NUEVO PARADIGMA DE LA FÍSICA? ¡TE INTERESA SABERLO!

¿CONOCES EL NUEVO PARADIGMA DE LA FÍSICA?  ¡TE INTERESA SABERLO!

Aunque a primera vista pueda parecerte pesada o incomprensible, en realidad la Física te afecta más de lo que tú crees, y no es tan difícil saber acerca de ella, al menos a grandes rasgos. Pero conocer este nuevo paradigma te hará ver el mundo de otra manera y te sentirás más importante de lo que pudieras creer.

Con Newton, Descartes y Darwin, nació el materialismo mecánico, ese paradigma que dice que todo lo que existe en el Universo se regula y mueve por leyes fisicas inmutables, a modo de mecanismo de relojería. La materia se compone (según este paradigma) de una especie de “bolitas” llamadas átomos que a su vez se descomponen en otras bolitas más pequeñas llamadas protones, neutrones y electrones que se rigen por leyes también mecánicas.

En distancias y tamaños relativamente grandes, desde los virus a los planetas y estrellas, parece que realmente todo es así, y pueden predecirse los movimientos de los planetas siguiendo estas leyes físicas.

Pero… a finales del siglo XIX y primeros del XX, nació un nuevo paradigma tan distinto, que más bien parece la obra de un loco: la Física Cuántica. Mentes como Einstein, Niels Bohr, Heisenberg, Schorinderg y Max Plank revolucionaron la física con sus postulados y descubrimientos.

Resumiendo, constataron que el Universo no es material, la materia no es sólida como parece; en última instancia no es como la vemos. La materia que percibimos como sólida se compone de pura ENERGÍA. Einstein dijo que en realidad solo existe la energía; la materia es una condensación de energía. Y resulta que en este nuevo paradigma de la Física, nosotros los humanos, tenemos mucho que ver, pues esta energía está condicionada por NUESTRA CONCIENCIA.

El Universo es una especie de HOLOGRAMA en donde cada parte del mismo contiene toda la información del conjunto,  y donde la voluntad y conciencia humana tiene una gran influencia sobre las partículas subatómicas. Partículas que en realidad no son tales, sino vibraciones en un rango determinado de frecuencia. TODO ES VIBRACIÓN.

El Universo es como un gran organismo vivo interconectado donde la conciencia humana es su componente más importante. Los científicos han corroborado que el observador modifica con su conciencia el resultado de lo observado.

Esto quiere decir que en determinadas circunstancias, podemos influir en el medio físico que nos rodea e incluso en nuestro propio organismo, como ya ha comprobado la EPIGENÉTICA. En pocos años, la nueva ciencia va a corroborar la existencia del mundo espiritual y la vida después de la muerte. Seguiremos informando de esta revolución en ciernes.

¿QUÉ ES REALMENTE LA ESPIRITUALIDAD?

¿QUÉ ES REALMENTE LA ESPIRITUALIDAD?

“Espiritualidad”, seguro que hemos escuchado esta palabra miles de veces a lo largo de nuestra vida. Generalmente la asociamos a la religión, a la devoción religiosa, a personas que rezan mucho o cumplen con los requisitos y ceremonias externas de sus creencias, como por ejemplo en el catolicismo, que es la religión preponderante en España, ir a misa a menudo, comulgar, rezar el rosario todos los días, confesarse, etc.

¿Pero…es esto realmente ser espiritual? También estamos percibiendo a nuestro alrededor, diversos movimientos de matiz o raíces más o menos religiosas o místicas que nos habla de espiritualidad, como el yoga, el tantra,la meditación, e infinidad de “talleres” y de literatura vía internet o en libros de autoayuda que nos ofrecen un camino hacia la felicidad y el bienestar.

Todo esto crea cierta confusión en las mentes y corazones de las personas que sienten inquietudes por saber, por conocer, por seguir en sus vidas una senda que les evite caer en la ansiedad, la infelicidad, el estrés crónico y la depresión, trastornos precursores de somatizar diversas enfermedades graves.

La piedra angular de la espiritualidad verdadera es el mayor o menor control que podamos ejercer sobre nuestro “ego”.  El ego es nuestra personalidad social, aquella que se forma a lo largo de nuestra infancia y adolescencia, lo que creemos ser: Juan, María, Inés, Alfredo…esa persona que vemos en el espejo todos los días, la que habla, piensa, hace planes, desea, ambiciona…

Pero esta aparente personalidad que creemos ser nosotros mismos, no es nuestro auténtico yo. Nuestro auténtico yo está más allá de la mente egótica que se diferencia de los demás y se protege miedosa con el orgullo, o el bien llamado “egoismo”, es decir, lo que quiero para mí sin importarme los demás.

Espiritualidad es sentirse unido al resto de la gente, a la naturaleza, al universo. Es dejar a un lado el egoísmo más o menos acendrado y compartir y hacer cosas por los demás. En la medida que consigamos dominar el “ego” falso y amar a los demás, estaremos siendo más o menos espirituales. No basta decir “yo amo a la humanidad”, eso es muy fácil, hay que amar también al vecino o vecina de arriba que nos molesta con los ruidos o nos moja la ropa tendida y vota “no” a todo lo que proponemos en las juntas de vecinos.

Hay que comprender y aceptar, y por supuesto abandonar los rencores y odios a esas personas que un día nos perjudicaron o creímos que lo hacían. Si lo consigues, serás un ser espiritual aunque no reces nunca ni vayas a misa, incluso aunque no creas en Dios.

Ser espiritual no quiere decir que seamos bobalicones que permiten el abuso por parte de los demás. Tienes que mantener tu dignidad y respeto a ti mismo pero sin violencia física o verbal, diciendo “no” cuando sea necesario o percibas abuso o irrespetuosidad hacia ti.

Me alegraría infinito si he conseguido aclararte un poco qué es la espiritualidad, aunque es un tema que precisaría casi un libro para tocar todos sus matices con detalle.

 

LA REENCARNACIÓN. ¿CÓMO LA VIVEN EN LA INDIA?

LA REENCARNACIÓN. ¿CÓMO LA VIVEN EN LA INDIA?

Probablemente se la India el país donde más gente cree en la reencarnación, más de mil millones de personas practican la religión hinduísta. La doctrina de esta creencia predica que los seres humanos vivimos en una rueda de reencarnaciones que se suceden una tras otra, y que cada vida nueva es una consecuencia de lo que hemos hecho u omitido en la vida anterior, con arreglo a una ley llamada KARMA.

Según el karma de cada uno, todos nuestros actos tienen una consecuencia positiva o negativa, que produce un “saldo” en nuestra cuenta corriente kármica. Al morir, y dependiendo de este resultado, nuestra próxima vida será más o menos agradable, incluso podríamos reencarnar en un animal como castigo. Por eso se respetan tanto los animales, pues podrían ser algún familiar fallecido.

Bajo este prisma, los hindúes entienden, porque así se lo han enseñado los sacerdotes, que los ricos y privilegiados de la vida, lo son porque en vidas anteriores han sido muy buenos y han cumplido con el mandato de los dioses. Por el contrario, los pobres y desheredados de la tierra, tullidos y enfermos crónicos, lo son porque en vidas anteriores fueron malvados, criminales y sacrílegos, y por lo tanto tienen que resignarse a vivir su cruel destino sin rechistar.

Esta doctrina de la reencarnación es totalmente errónea y lo único que persigue es la perpetuación de los privilegiados y la sumisión de los pobres por medio de la religión, algo que les ha proporcionado a las élites hindúes siglos de paz social. No han existido en la India revoluciones como en Europa en contra de las desigualdades sociales. El pueblo acepta humildemente su posición en la vida y respeta a los ricos como si fueran santos.

El sistema de “castas” es una consecuencia de esta idea de la reencarnación, y aunque la constitución de la India prohíbe la discriminación por esta causa, en la vida real es casi imposible por ejemplo los matrimonios entre miembros de distintas castas. Los brahamanes o sacerdotes están en la cúspide social, mientras los “parias” les contaminan solo con su sombra.

Para el hinduísmo, la rueda de las vidas puede terminarse accediendo a la “iluminación” mediante una vida santa contemplativa de renuncia a todo.

En el próximo artículo comentaremos la Reencarnación según los espiritas.

¿Hay “vida” después de la vida? 3

¿Hay “vida” después de la vida? 3

En el blog anterior mencioné el Instituto de Ciencias Noéticas. ¿Qué tiene que ver este Instituto con la posible existencia de “vida” más allá de la muerte? Bien, os lo explicaré.

En el viaje a la Luna del Apolo 14, el astronauta Edgard Mitchell fue el hombre que más tiempo caminó sobre nuestro satélite. Al regresar y aproximarse a la Tierra, experimentó lo que los psicólogos llamamos una “experiencia cumbre”. Según contó después, sintió como si todo el Universo, nuestro planeta y él mismo, formaran parte de un mismo todo y que algo o alguien, una inteligencia superior, una energía suprema y misteriosa lo rigiera y armonizara, entonces comprendió el por qué la existencia del Universo y de la vida, de forma instantánea como si se hubiera encendido una luz en su cabeza. Fue una tremenda experiencia mística que cambió totalmente su vida.

Cuando llegó a la Tierra se puso a trabajar en la fundación de un centro científico donde se estudiaran todos los fenónemos que pudieran estar relacionados con la conciencia humana. De esa idea salió en 1973 el IONS, siglas en inglés del Insituto de Ciencias Noéticas.

La palabra Noética proviene del griego y significa sabiduría o conocimiento interior e intuitivo. En el IONS se estudian con método científico las capacidades “ampliadas” de la mente humana y la conciencia tales como las premoniciones, la telequinesia, la curación, la telepatía, la visión remota, y la vida más allá de la muerte.

Es la primera institución seria que se dedica pot completo a explorar las capacidades de la mente y la conciencia humana, consiguiendo resultados espectaculares y asombrosos sobre lo que nuestra mente puede hacer. Por ejemplo, se ha comprobado que grupos de sanadores espirituales, llamados comunmente “curandderos”, rogando por un grupo de enfermos que permanecían ignorantes del hecho (para evitar el efecto placebo), conseguían que éstos mejoraran significativamente, mientras que otro grupo de personas con la misma enfermedad y estadio de gravedad, y recibiendo el mismo tratamiento, no mejoraban incluso algunos morían.

También han conseguido mediante personas con dotes especiales, contactar con gente ya fallecida, logrando recabar datos que nadie conocía, excepto los familiares más cercanos que han corroborado los informes.

Naturalmente, estos experimentos y sus resultados han de ser cuidadosamente realizados bajo un estricto control científico para que tengan credibilidad, ya que la comunidad científica mundial se muestra escèptica sobre estas materias debido al paradigma materialista que impera, pero que ya da muestras de resquebrajarse.

¿Qué implicaciones tendría que se supiera fehacientemente que hay vida después de la muerte? ¿Cómo afectaría a la sociedad que se averiguase que el “Más Allá” no es como las distintas religiones dicen? ¿Realmente les interesa a los poderes del mundo que lo sepamos?

En el próximo blog hablaré sobre la EEC (Experiencias Extra – Corporeas)